¿Qué se juega el fútbol de Brasil ante la prohibición de las casas de apuestas deportivas?
Con la prohibición de las casas de apuestas deportivas en Brasil, los clubes enfrentan una situación sin precedentes, con negocios millonarios y proyectos deportivos en el aire.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), habla durante un acto en Sao Paulo (Brasil), el 25 de septiembre de 2026.
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EFE
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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca este mes la reelección frente al senador de derecha Flávio Bolsonaro, firmó el viernes una medida provisional que impide toda actividad de las casas de apuestas deportivas, incluido el patrocinio.
El izquierdista justificó la decisión en los efectos nocivos de las apuestas en la salud pública y el alto endeudamiento de las familias brasileñas.
Pero para los clubes estos ingresos representan un maná financiero que contribuyó a asentar el dominio regional de Brasil, ganador de las últimas siete Copas Libertadores.
¿Cuál es la situación actual?
La medida de Lula ordena que hasta el 5 de octubre sea retirada la publicidad de las llamadas 'bets', pero no precisa sus efectos sobre el fútbol.
El gobierno propuso una mesa de diálogo con los clubes esta semana, pero fue aplazada hasta después de la primera vuelta de las elecciones del domingo, indicó a la AFP una fuente del ministerio de Deportes.
Las principales asociaciones de casas de apuestas solicitaron el lunes al tribunal supremo suspenderla por "inconstitucionalidad". El Flamengo anunció este miércoles que se pliega al recurso.
Lula reafirmó su postura. "O Lula acaba con las apuestas o las apuestas acabarán con Brasil", dijo tras las quejas de los equipos. Para el presidente, las 'bets' representan "apenas" 7% de los ingresos de los clubes.

¿A qué se exponen los clubes?
Expertos advierten sobre la incertidumbre que enfrentan los equipos, con una posible devaluación de sus activos comerciales y eventuales demandas en su contra.
"Una empresa endeudada, una empresa sin seguridad jurídica que no puede honrar sus compromisos, sufre una devaluación", dijo a la AFP Fabiana Bentes, del centro de estudios sobre economía del deporte Sou do Esporte.
"La pérdida" es "muy grande", afirmó el dueño del Cruzeiro, Pedro Lourenço. "Estamos reflexionando, revisando las cuentas. No es fácil cuantificar hoy su magnitud", agregó.

El club de Belo Horizonte recibirá empero apoyo económico del gobierno estatal de Minas Gerais, que anunció esa ayuda para los clubes locales que quedan sin patrocinio.
A la espera de despejar esta incertidumbre, el Santos suspendió su contrato con una casa de apuestas, cuyo logo dejará de aparecer en la camiseta del equipo en el partido del viernes contra el Sao Paulo, confirmó a la AFP una fuente del club.
El presidente del Fluminense, Mattheus Montenegro, llamó la atención sobre las dificultades que tendrán los equipos para encontrar nuevos patrocinadores.
"Es obvio que esto devalúa el activo, porque cualquier empresa que tenga interés en patrocinar un club de fútbol tendrá a casi todos los clubes disponibles al mismo tiempo", dijo a CNN Brasil. "Hace que la camiseta", prenda en que domina la publicidad de las "bets", "pierda valor de mercado", agregó.
¿Fin del dominio regional?
Una nota conjunta divulgada por varios clubes alegó que los ingresos de las apuestas en línea han "impulsado el fútbol brasileño hasta el punto de dominar" las competiciones sudamericanas.
Los patrocinios de apuestas en clubes de Brasil empezaron a aparecer en 2019, ocupando el espacio que había dejado Caixa Economica Federal, un banco público.
Desde entonces, 12 de los 14 finalistas de la Libertadores fueron equipos brasileños. Con una chequera robusta, los clubes del país del fútbol consolidaron una ventaja deportiva sobre sus vecinos sudamericanos.

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