Agente de ICE hiere de bala a repartidor venezolano en Texas e incidente provoca protestas en la ciudad
El repartidor venezolano Wilber Rafael Garcés fue trasladado "grave" a un hospital, posteriormente las autoridades dijeron que estaba estable y finalmente fue internado en un centro de detención.

Policías custodian la zona donde un migrante venezolano de 28 años resultó gravemente herido tras recibir al menos dos disparos de un agente del ICE en Austin, Texas, el 20 de septiembre de 2026.
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EFE
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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Un agente del ICE le disparó e hirió de bala a un repartidor de comida venezolano el domingo 20 de septiembre en la ciudad de Austin, Texas, en un nuevo incidente que pone el foco en los operativos migratorios en Estados Unidos.
El repartidor venezolano fue trasladado "grave" a un hospital, posteriormente las autoridades dijeron que estaba estable y finalmente fue internado en un centro de detención migratorio, confirmó su abogada.
El incidente ocurrió el domingo a las 13:00 locales en Austin, cuando un agente de ICE que conducía una camioneta negra sin identificar abordó el automóvil que conducía Wilber Rafael Garcés, de 28 años de edad, dijo Mike Siegel, concejal de la ciudad Austin, quien acudió a la escena.
Garcés estaba trabajando como repartidor de la plataforma de entregas a domicilio DoorDash.
Según Siegel, el agente de ICE "chocó" contra el vehículo de Garcés, se bajó de la camioneta y disparó hacia el automóvil de la víctima, un Ford azul que aún permanecía estacionado en medio de la calle, detrás de las cintas policiales que impedían el paso.
'Me tiraron por la espalda'
Juan, un hombre que escuchó los disparos desde un negocio de la zona y se acercó para ver qué había sucedido, relató que encontró a Garcés en el asiento del conductor.
"Le hablé al muchacho, le dije si estaba bien y me dijo: 'Me tiraron por la espalda'. Se miraba cansado, que estaba sufriendo", relató Juan, quien pidió utilizar un nombre ficticio para proteger su identidad por temor a represalias.
"El oficial no hizo nada, no se acercó a ayudar", aseguró Juan, quien permaneció en el lugar hasta que llegó la Policía local y una ambulancia. "Lo esposaron, le rompieron la camisa y ahí fue que vi que tenía dos balazos en la espalda", aseguró.
Las autoridades y funcionarios locales repudiaron el incidente, al igual que el traslado de Garcés al centro de detención y pidieron una investigación transparente sobre lo ocurrido.
"Si ICE lo deporta, el testigo principal de su tiroteo desaparece. No debe ser expulsado del país y debe recibir cuidado médico adecuado", escribió el legislador demócrata Greg Casar en su cuenta de X.
Por su parte, el concejal Siegel que la detención de Garcés "demuestra la injusticia actual en Estados Unidos" y expresó preocupación ante la posibilidad de que el agente federal involucrado, cuya identidad todavía se desconoce, abandone Texas.
El alcalde de Austin, Kirk Watson, y la jefa de la policía de la ciudad, Lisa Davis, aseguraron que la policía local no participo en el operativo y que sólo estuvo durante un bloqueo de las calles aledañas a la escena del hecho.
A su vez, Watson pidió al Gobierno federal que se le permita a la policía local participar en una "investigación independiente" sobre lo sucedido.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, aseguró mediante un portavoz que está investigando el caso "con ayuda del FBI", y que Garcés se encuentra "estable y en custodia federal, a la espera de su deportación".
La abogada de Garcés, Kate Lincoln-Goldfinch, dijo que no ha podido comunicarse con su cliente desde el incidente.
La televisión, por otro lado, difundió imágenes de al menos medio centenar de personas manifestándose en el lugar donde ocurrió el tiroteo. Algunos manifestantes fueron dispersados por agentes antimotines con el uso de gas lacrimógeno.
El lunes por la madrugada del lunes algunos muros de la zona amanecieron con pintadas contrarias a los agentes de migración y aún era perceptible el olor a gas.
El tiroteo ocurre poco más de dos meses después de que un agente de ICE matara el pasado 7 de julio en Houston (Texas) a Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano de 52 años.
ICE aseguró entonces que Salgado intentó embestir a los agentes con su vehículo, una versión cuestionada por testigos del incidente. Las autoridades locales mantienen abierta una investigación sobre su muerte.
Estos incidentes se producen en medio del aumento de las operaciones contra migrantes durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Un informe publicado el pasado mes de julio por The Washington Post contabilizó al menos 17 conductores baleados durante operativos de agentes federales de inmigración desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, de los cuales seis murieron.
El recuento incluye actuaciones de ICE y de otras agencias federales de inmigración.
Por otro lado, un total de 56 personas han fallecido bajo custodia del ICE durante el segundo mandato de Trump.
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