Cuarenta años después de ver a Juan Pablo II en Ecuador, una ecuatoriana de Ambato recibirá al papa León XIV en París
Francia espera la movilización de al menos un millón de personas durante la visita del papa León XIV a París el viernes 25 y el sábado 26 de septiembre. Migrantes ecuatorianos participan entre los voluntarios para una visita en la que se espera que el Pontífice aborde temas en intenso debate en Europa como la diversidad y la migración.

La ecuatoriana Alba Guayasamín, voluntaria para la visita del papa León XIV a París, frente a la catedral de Notre-Dame el 23 de septiembre de 2026.
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Cortesía de Alba Guayasamín
Autor:
Randy Nieves-Ruiz
Actualizada:
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PARÍS. Cuatro décadas después de presenciar la visita de Juan Pablo II a Ecuador, Alba Guayasamín se prepara para ver este sábado 26 de septiembre al papa León XIV en la céntrica Plaza de la Concordia de París, donde el pontífice oficiará una misa ante miles de fieles en su primera visita a Francia.
Guayasamín es una de las más de 10.000 personas voluntarias que la Iglesia católica movilizará para la multitudinaria misa en una zona que se extiende por dos kilómetros desde la Concordia hasta la rotonda del Arco del Triunfo, atravesando la avenida de los Campos Elíseos.
Y no cabe de júbilo por la oportunidad.
"Qué emoción. Porque es una cosa histórica. Estoy súper contenta", cuenta Alba, quien viene de Ambato y hace 25 años que vive en París, donde era vendedora de una marca de lujo francesa.
Para la mujer, de 52 años, este será el tercer papa que vea en su vida, pues pudo ver a Juan Pablo II cuando visitó Quito en 1985, y de casualidad se encontró en el camino con Benedicto XVI cuando viajó a Francia en 2008.
"Iba pasando de casualidad", cuenta Alba. "Yo no estaba al corriente que venía el Papa, entonces como vi toda la calle cerrada, pues me fui yo también a mirar qué pasaba".
De Ambato a las calles de París

"Me estaba paseando por París con mi niño que tenía cuatro años, ahora tiene 21 años, y como yo tenía un bebé en un cochecito, pues me dijeron 'señora, si usted quiere, póngase adelante porque está con un bebé'. Me pasaron para adelante y el Papa justo pasó por delante de mí y le dio la bendición a mi hijo", recuerda.
León XIV, por las calles de París
Esa misma escena se repetirá este viernes 25 de septiembre por la tarde tras la llegada de León XIV a París, cuando el pontífice recorra 2,5 kilómetros en papamóvil desde la iglesia de Notre-Dame-des-Champs hasta la catedral de Notre-Dame para reunirse con el clero y los seminaristas locales.
Será la primera visita de un Papa a la famosa catedral de Notre-Dame desde su reapertura en diciembre de 2024, pues Francisco I no asistió a la inauguración del monumental edificio restaurado tras el incendio de 2019.
Por las redes sociales y Whatsapp ya se reparten volantes convocando a los latinoamericanos a concentrarse en determinadas zonas específicas para el recorrido del papamóvil.
La visita se prevé masiva y los medios franceses ya hablan de un "fervor" poco anticipado en este país celosamente laico, donde menos de la mitad (46%) de sus 69 millones de habitantes se considera católico y el 26% va a misa algunas veces al año, frente al 68% registrado en 1961.
Las autoridades esperan la movilización de al menos un millón de personas durante la visita de León XIV a París el viernes 25 y el sábado 26, con dos actividades multitudinarias: una vigilia ante 80.000 jóvenes el viernes en el Estadio de Francia y la misa ante 600.000 personas el sábado en la Plaza de la Concordia y los Campos Elíseos.
Las autoridades movilizarán a unos 14.000 agentes en las calles de la capital y la Iglesia más de 10.000 voluntarios solo para la misa, para tareas que van desde el manejo del flujo de personas, la repartición de misales o la coordinación de los más de 3.000 puntos designados para repartir la comunión.
Fervor masivo en un país laico

Alba aún no sabe cuál será su tarea, pero dice que se inscribió para ser voluntaria desde el pasado mes de junio, cuando se abrió la convocatoria. La mueve mucho el hecho histórico de la visita papal y recuerda con cariño cuando la llevaron a ver a Juan Pablo II a Quito en 1985.
"Éramos todos niños y como vivíamos en Ambato fue toda una preparación para irnos a verlo en Quito. Y había miles de personas que habían venido de todas partes (...) y se hizo una misa preciosa y crearon una canción exclusivamente para la llegada del Papa Juan Pablo, que decía 'Ecuador abre las puertas al Salvador'. Era precioso", recuerda.
El futuro de Europa, el derecho a la vida, la política mundial y la protección de los migrantes serán algunos de los temas que el Papa abordará en sus actividades, que también lo llevarán al Santuario de la Virgen de Lourdes el sábado y domingo, y a la ciudad de Metz, en el oeste de Francia, el lunes 28 de septiembre.
Guayasamín, por su parte, dice que quiere escuchar qué dice el papa sobre el lema de su visita: "Para que el mundo tenga vida".
"Yo veo que él está preocupado por todas esas tensiones políticas y de guerra, de los conflictos armados que hay a nivel mundial. Y cierto que Francia, en tanto que Estado, participa mucho en todo esto. Entonces, cada uno sabrá de qué lado les parece que está el campo justo, pero (...) en el caso del Santo Padre, él lo que busca es la paz y creo que es el mensaje que trae", opina Alba,
Un mensaje de paz y revitalización de la fe

"Cuando veo el mensaje 'para que el mundo tenga la vida'. Es eso, volver a la vida, porque estamos todos como zombies ahora", agrega.
A Lourdes Gavilanes, presidenta de la asociación cultural Churay-Churay Equateur-France, le gustaría que el Papa con alguno de sus mensajes, "sensibilice bastantes cosas que hacen falta aquí en Francia", como fortalecer la fe católica.
"A veces uno como católico se aleja un poco, por cuestión de tiempo, o simplemente te entran dudas. A veces el debate entre religiones causa como lagunas, que no sabes en qué creer, qué es verdad, qué no es verdad. Pienso que puede ayudar a aclarar más que todo en los jóvenes, pues la juventud no es tan creyente", dice Gavilanes, quien reside en París hace más de 20 años y proviene de Echeandía, provincia de Bolívar.
Para el sacerdote Miguel Tombilla, párroco de la Iglesia Española de París, la visita de León XIV tendrá "un componente político importante" por los discursos que pronunciará en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en París, sobre "las raíces de Europa por la paz y la unidad" en Metz y la visita a un centro de acogida de migrantes en la capital, como hiciera en España.
"Yo espero que sea un poquito como la de Madrid (…) que sea en ese estilo, que empiece por los más vulnerables y termine por los más vulnerables", dijo Tombilla, cuya parroquia tiene asignadas 20 plazas para la misa en París, adonde irán personas de varias nacionalidades, entre ellas de Ecuador, Perú, Bolivia y España.
Derechos humanos, diversidad y migración

El mensaje que trae el Papa sobre la vida tiene que ver con "el desarrollo de la vida en el medio de las dos etapas, no, en el nacimiento y en la muerte, sobre todo en la defensa de las personas, en este caso migrantes", dice
"Con el auge de la extrema derecha aquí y en otros lugares de Europa, pues yo creo que el mensaje también es muy claro: Defendamos la vida, evidentemente, pero todas las vidas, de a los que menos tienen a los que menos pueden", agrega.
Un mensaje de unidad también espera la hermana Antonia, española superiora de una orden religiosa que prefiere no identificar y que dirige una residencia de mujeres en París.
El Papa "es un hombre que quiere acortar distancias, digamos. Es un hombre que quiere acortar distancias entre las dificultades, la diversidad. Lo diverso tiene que ser diverso, pero la diversidad no nos puede separar, todos podemos convivir, creo que el papa da un mensaje de convivencia y unidad", dice Antonia, quien irá con un grupo de 15 personas tanto a la misa como a la vigilia del Estadio de Francia.
La visita del Papa León XIV a Francia comienza el viernes 25 de septiembre a las 10:00 locales (03:00 de Ecuador) cuando aterrice en el aeropuerto internacional de Paris/Orly, para luego dirigirse al Palacio del Elíseo a una reunión con el presidente Emmanuel Macron, donde pronunciará su primer discurso.
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