José Antonio Carrillo, el mentor de medallistas olímpicos que guía a David Hurtado al podio en Los Ángeles 2028
Bajo la orientación de José Antonio Carrillo, el ecuatoriano David Hurtado consiguió la mejor temporada de su carrera, con medallas a nivel suramericano y mundial. En una entrevista con PRIMICIAS, el experimentado entrenador español explica cuáles han sido las claves de estos éxitos.

El entrenador José Antonio Carrillo, durante una entrevista con PRIMICIAS en Quito, el 29 de septiembre de 2026.
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Gonzalo Calvache / PRIMICIAS
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José Antonio Carrillo lleva más de 40 años como entrenador de marcha atlética. El español ha dirigido en siete Juegos Olímpicos y ha liderado a medallistas mundiales y olímpicos.
Nacido en Murcia, en 1956, ha sido reconocido y premiado en varias ocasiones por la Real Federación Española de Atletismo y ha dejado un legado invaluable en la marcha de su país.
Dirigió a Miguel Ángel López, quien se coronó campeón del mundo en 2015. "Mi entrenador es el (Pep) Guardiola de la marcha", le había reconocido el atleta en agradecimiento.
Posteriormente, fue el entrenador de Álvaro Martín en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde el marchista español ganó dos medallas, una de oro en los relevos mixtos y otra de bronce en los 20 kilómetros individuales.

Este éxito en Francia parecía ser su último baile. Había llevado a su compatriota a un podio olímpico y podía contentarse con un merecido retiro.
Sin embargo, luego de París, un mensaje le llegó, el cual le hizo repensar su decisión. Le había escrito el ecuatoriano David Hurtado, a quien había conocido brevemente durante un campamento en 2022.
El atleta quiteño estaba en busca de un cambio drástico en su vida, un giro de 180 grados, que le ayude a alcanzar su máximo potencial.
Y es que el talento estaba ahí. David había llegado a instancias finales de Campeonatos Mundiales en varias ocasiones, pero la ansiedad y los errores propios le habían costado el podio. Hacía falta una nueva voz en su día a día, que le ayude a centrarse y recuperar su confianza.
"Lo que me impactó de él no solamente fue su preparación como entrenador y toda su trayectoria deportiva, sino también su calidad de persona. Él entrenaba bajo una metodología y un pensamiento de valores deportivos", explica David en una charla con PRIMICIAS.
Fue así que David convenció a José Antonio Carrilllo de aplazar su retiro y aceptar un nuevo desafío en su carrera. Y el español, con una ilusión renovada, aceptó.
"A mi vida llegan personas como tú que valen mucho la pena, que no puedo decirles que no y que me invitan a seguir soñando y, sobre todo, a seguir viviendo. Entonces, ¡vamos, te voy a apoyar rumbo a (Los Ángeles) 2028!", le respondió el entrenador.

La importancia de la técnica
A finales de 2025, David Hurtado viajó a España, para preparase junto a su nuevo entrenador. Para José Antonio Carrillo, la prioridad era trabajar en la técnica.
La marcha es uno de los deportes más minuciosos en cuanto a este aspecto: no se pueden separar los dos pies del suelo y la rodilla no puede flexionarse hasta que el pie hace contacto con el suelo. Se necesita de una coordinación especial, entre brazos, cadera y piernas.
Por esta razón, David pasó varias horas en la caminadora, donde sus movimientos eran grabados con cámaras y luego se revisaban los videos para encontrar hasta los más pequeños errores.
"El objetivo era que cada vez marche más elegante y sea menos 'tarjeteado' (amonestado) por los jueces", describe el español.
Estas pequeñas correcciones dieron su fruto inmediatamente. En 2026, David fue subcampeón en el Mundial de Marcha por Equipos y también ganó medalla de plata en los Juegos Suramericanos.
José Antonio estuvo presente en esta última competencia, guió a su pupilo durante la prueba de media maratón (21 kilómetros) y festejó cuando el quiteño se subió al podio.
"Terminar la competencia con el sabor de boca del deber cumplido, independientemente del puesto, es lo principal. En este caso podía haber sido oro, pero estoy súper feliz con el trabajo y, sobre todo, con la marca que ha realizado, que es la mínima para el Campeonato del Mundo del año que viene".

Focalizarse en el proceso, no en la medalla
Además de la técnica, otro aspecto fundamental que José Antonio Carrillo ha trabajado con David Hurtado ha sido la mentalidad. En competencias que duran casi una hora y media, bajo ambientes hostiles como el viento o el calor, la seguridad y la confianza deben mantenerse intactas.
"Por eso, le estoy interiorizando el trabajo de la humildad: si eres humilde y tienes fuerza, puedes esperar tranquilamente a que la competencia se desarrolle como la hemos preparado, llegará el momento en el que tomarás la cabeza de la carrera, y no la soltarás", le aconseja el español al ecuatoriano.
David concuerda con este concepto. "Me estoy tomando este proceso con mucha humildad. Ahora te puedo decir sinceramente que el color de una medalla no me define. Lo que me define es la persona, lo que hago todos los días, cómo me entrego en cada entrenamiento. Y es esa mentalidad la que me ha llevado a pararme en el podio mundial".
No obstante, después de ser subcampeón mundial y suramericano, la presión recae sobre el marchista ecuatoriano para mantener este buen nivel de cara a Los Ángeles 2028.
¿Es posible ser medallista olímpico? "Es la ilusión de todos", responde Carrillo. "Pero si focalizas la medalla como tal y la antepones ante todo, te puede hacer daño".
"Te puede hacer daño, porque si en la competencia ves que se te va la opción de medalla, psicológicamente te puedes venir abajo. Si tu pensamiento final es terminar la competencia sintiéndote dichoso con el trabajo y el proceso que has hecho antes, la medalla suele llegar".
Es así que, luego de 40 años de trayectoria y siete Juegos Olímpicos, José Antonio Carrillo se ha encaminado en este nuevo desafío: llevar a David Hurtado a la gloria máxima y lograr que un marchista ecuatoriano se ubique, otra vez, en un podio olímpico.
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