Yanna Guillín, la atleta puruhá que recorre montañas con su anaco y apunta al Ultra Trail de Mont-Blanc
En toda competencia que disputa, Yanna Guillín porta con orgullo la vestimenta tradicional de su comunidad. La atleta ecuatoriana ha superado los desafíos más complicados en las montañas de su país y sueña con llegar al Ultra Trail de Mont-Blanc.

Yanna Guillín, durante una entrevista con PRIMICIAS en Quito, el 29 de septiembre de 2026.
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Gonzalo Calvache / PRIMICIAS
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En el centro del país, en la provincia de Chimborazo, se ubica el pueblo puruhá. Esta es una comunidad ancestral, con más de 1.000 años de historia. Se dice, incluso, que la madre de Atahualpa pertenecía a esta etnia.
Este grupo indígena se ha caracterizado por sus técnicas agrícolas, en especial por el cultivo de hortalizas y cereales, y también por sus coloridas vestimentas, las cuales incluyen elementos simbólicos que representan a la naturaleza.
Es un pueblo entre las montañas, una comunidad de indígenas perseverantes y valientes. Y en medio de estas mujeres fuertes, creció Yanna Guillín, una de las mejores atletas de trail del continente.
Su meta, inicialmente, no era convertirse en deportista. La corredora de 29 años, nacida en el cantón Colta, se dedicó a ser guía de turismo. Pero su conocimiento de la naturaleza le abrió un interés por recorrer los senderos de la Sierra ecuatoriana.
"Inicialmente, nunca me veía corriendo maratones, ni nada de eso, pero yo he crecido toda mi vida en el campo, entonces me siento muy bien y muy cómoda corriendo por las montañas", explica Yanna, en una entrevista con PRIMICIAS.

Correr maratones con anaco
Las prendas usuales de un deportista de trail son una camiseta, una chompa o un calentador. Sin embargo, cuando se observa a Yanna corriendo por las montañas, se la distingue con la vestimenta tradicional del pueblo puruhá.
Su camisón —la blusa— es blanco, decorado con bordados únicos y coloridos de flores, mientras que lo que más resalta es su anaco —la falda— de un tono azul vivo. Es una vestimenta que tal vez puede resultar incómoda, pero que es indispensable para la chimboracense.
"Yo crecí rodeada de mujeres muy fuertes, muy valientes, que siempre han estado cosechando y preparando la tierra, sin la necesidad de quitarse el anaco. Entonces, para mí, representa la fuerza de todas esas mujeres que estamos todavía en nuestras comunidades", expresa con orgullo.
Su familia y amigos la han aclamado por esta iniciativa. "Me admiran mucho y me felicitan por mis logros. Siento que estoy abriendo un camino para los niños y jóvenes de mi comunidad, para ser una motivación, y que también se fijen en el deporte para cumplir sus sueños".
Además de representar a su comunidad por medio del deporte, Yanna tiene un lado artístico. "Vengo de una familia de artistas y músicos. También toco instrumentos andinos como las zampoñas. Siempre hemos estado en esta búsqueda para hacer brillar a las mujeres indígenes con nuestra cultura".

El camino al Ultra Trail
Este año ha estado repleto de logros para Yanna. La atleta puruhá ha disputado distintas competencias de trail, tanto a nivel nacional como internacional, y con cada nuevo desafío ha aumentado la dificultad y la distancia.
Su mejor momento se dio en la Extreme Trail Running, una carrera de 35 kilómetros en la Cordillera del Tunari, en Bolivia, en la que participó bajo condiciones extremas, en la nieve y la neblina andina.
La deportista ecuatoriana hizo historia al convertirse en la única mujer en completar el desafío. "Fue un gran logro, la verdad. Esto se ha convertido en un motor, una motivación, para continuar en el trail y darme cuenta que lo estoy haciendo bien".
Además de eventos de trail, la deportista tricolor ha incursionado en carreras de asfalto, incluyendo una de 10 kilómetros de noche en el Centro Histórico de Quito. "Definitivamente la experiencia es totalmente distinta. Mi objetivo fue hacer menos de una hora y lo logré".

Con estos antecedentes, Yanna se ha propuesto más desafíos, incluyendo una maratón de trail (42 kilómetros) en Colombia, con un desnivel positivo de más de 3.000 metros, en noviembre.
Y la gran ambición será disputar el Ultra Trail de Mont-Blanc (UTMB), la competencia más importante de esta disciplina a nivel mundial, que cruza los Alpes con una distancia de 170 kilómetros y un desnivel positivo de 10.000 metros.
"Correr en la montaña trata más de resistencia que de velocidad. Se trata de tener una buena estrategia, en las subidas y bajadas, para poder completar la carrera. Uno debe prepararse mucho en alimentación, preparación y acumulación de kilómetros. Si todo sale bien, me veo corriendo la UTMB en 2028".
Para poder cumplir con este sueño, Yanna recibe el apoyo del Programa de Fomento Deportivo de Banco Pichincha, el cual acompaña a los mejores atletas del país en sus metas profesionales, financieras y educativas.
"Ahora que estoy acompañada por Banco Pichincha, no veo lejano (competir en el UTMB). Entiendo que requiero de una preparación muy fuerte, muy dura, pero este apoyo representa ese impulso, ese empuje, para poder cumplir mis sueños", concluye la destacada atleta.
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