Niños practican rugby como herramienta para mejorar su calidad de vida junto a sus familias
Unos 400 niños practican rugby todos los fines de semana en cuatro puntos de Quito. Los entrenamientos son gratuitos y pueden ingresar desde los cinco hasta los 18 años.

Jugadores de Huma Rugby, durante un entrenamiento en Quito, en octubre de 2026.
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Ariela Markovitcs
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El deporte es una herramienta útil para los niños, niñas y adolescentes, ya que ofrece una salida para su estrés, les permite conectar con una red de apoyo, y les da destrezas imprescindibles para la vida.
Santiago Hurtado, quien tiene 11 años y llegó a Ecuador desde Venezuela hace ocho, califica a su grupo de rugby como una segunda familia. “Me gusta el rugby porque siempre que me caigo, me levanto. Siempre que alguien (del equipo contrario) me va a chocar, tengo a alguien al lado mío”, dice Santiago.
Para él, el rugby ha sido una herramienta que le ha enseñado a manejar su frustración, a respirar profundo y a mantener la calma.
Enderling Hurtado, la madre de Santiago, asegura que, gracias al deporte, su hijo ha aprendido valores como la responsabilidad y la puntualidad. Además, explica que el entrenamiento le ayuda a manejar mejor su tiempo libre ya que se concentra más en el rugby y pasa menos tiempo frente a una pantalla.
Huma Rugby es una fundación que ofrece un espacio para que niños, niñas y adolescentes jueguen rugby con el fin de “mejorar la salud mental de los chicos, incentivar nuevas perspectivas y mejorar las expectativas de vida de ellos y de sus familias por medio del deporte”, explica Said López, su director.
Salomé Larrea Terán, la coordinadora de salud mental de Huma, explica que practicar rugby tiene beneficios psicológicos y emocionales, además de aportar a la salud física. “En el rugby no puedes hacer lo que quieras cuando quieras. Es el ejercicio perfecto para gestionar emociones en movimiento: paro, pienso, actúo”, explica Salomé.
Añade que el ejercicio físico regula el sistema nervioso y baja la ansiedad, por lo que un niño que hace actividad física duerme y se regula mejor. Salomé asegura que “en la cancha, los niños entrenan su cuerpo y también su cabeza y su corazón”.
Lady Molano, entrenadora de Huma, comenta que la fundación ofrece servicios a los niños y sus familias: “por ejemplo, hay brigadas médicas que de manera recurrente se llevan a los barrios y también hay servicios de psicología; ellos tienen un programa actualmente donde están vinculando el deporte y la salud mental”.
“La idea es sembrarles esa semilla de que sí pueden, a pesar de las dificultades a las que se enfrentan. Y les deseo que trabajen para sus sueños porque realmente los pueden alcanzar” expresa Said.
Huma fue fundada en el 2018 y actualmente cuenta con más de 400 niños en su programa. Dispone de 10 escuelas, principalmente en el sur de Quito, y también tienen puntos en el norte de Quito, en parque la Carolina, y en Súa, Esmeraldas.
*Escrito por Ariela Markovitcs, estudiante de periodismo de la Universidad San Francisco de Quito.
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