¿Cómo resolver el problema de la basura en Guayaquil? | Cinco ciudadelas son "reincidentes", pero faltan sanciones para los responsables
Dirigentes comunitarios señalan que la mala disposición de la basura proviene de la falta de cultura ciudadana y de una ordenanza que no se cumple por parte del gobierno municipal.

Imagen que muestra los exteriores de una zona de parqueos en la ciudadela Sauces 6 que se ha convertido en botadero de basura. 7 de octubre del 2026.
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Redacción Primicias
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La aplicación de multas que van desde USD 96 hasta USD 602 por sacar la basura fuera del horario surge como la alternativa más efectiva que, desde la misma comunidad, plantean los líderes barriales cansados de promover la correcta disposición de desechos en Guayaquil.
Del Sur al Norte y del Este al Oeste, las imágenes de montones de desperdicios en las esquinas, junto a escuelas, en las aceras o regadas en media calle se han generalizado en la urbe en los últimos años mientras la comunidad reclama por la falta de acciones en territorio que garanticen una ciudad limpia en medio del agravante de las lluvias y del fenómeno de El Niño.
En las calles Décima y la A, en el suburbio oeste de Guayaquil, los moradores admiten que la ciudad está sucia porque la ciudadanía no cumple las ordenanzas y porque “el representante de la ley no las hace cumplir”. “Las leyes no valen, nadie las cumple. Yo limpio mi vereda, pero pasa alguien y va tirando basura”, dice Blanca Monserrate, de 64 años.

En las calles Asisclo Garay y Medardo Ángel Silva, hay habitantes que se quejan porque no hay cámaras que registren a los infractores. "La gente es incumplida, el carro pasa a las 19:00 y después de esa hora la gente sigue botando. No hay cámaras para identificar a la gente desaseada, si hubiera cámaras otro fuera el cantar”, dice Wilson Paredes, de 72 años.
Mientras que Saik Cuero, Líder Nacional de Juventudes y dirigente del Sur (sectores de Malvinas, Trinitaria, Covien, Huancavilca, Guangala), cree que se necesitan campañas de concientización y una mayor inversión para generar proyectos encaminados a reciclar, reutilizar.
“Por qué no trabajamos desde el municipio con cuidadores comunitarios que trabajen en bicicleta recogiendo estos desechos clasificados. Necesitamos que el trabajo no solo sea en escritorio sino también en territorio, que podamos identificar los problemas y trabajar con la comunidad”.
Saik Cuero, Líder Nacional de Juventudes .
En otros países, agrega Alexander Valencia, profesor de box de 41 años, la basura genera ingresos para la comunidad que recicla todo aquello que se puede reutilizar: “Cuando le comiencen a tocar el bolsillo a todo el vecindario, ahí escarmientan, mientras no nos toquen, vamos a seguir botando la basura a la hora que nos dé la gana”.

Recompensas para multar y motivar
Valencia propone la creación de un plan de recompensas que se apruebe mediante ordenanza municipal y que funcione de manera anónima. “Al que denuncia le pueden dar unos USD 100 si la multa es de USD 500, así la ciudad gana USD 400”, plantea el docente del sur de Guayaquil.
La mala disposición de la basura, sostiene Marlon Cabrera, del Observatorio de Servicios Básicos de Guayaquil, proviene de las deficiencias en la educación de los hogares y colegios. Este dirigente propone que el plan de recompensas se aplique con incentivos para quienes cumplen la ordenanza municipal.
“En vez de sancionar, motivar. Que el municipio genere una especie de premio a través de los impuestos, por tanta basura que genere le vamos a rebajar los impuestos, un 1%, 2%, que genere una motivación en la población porque le van a dar un premio”.
Marlon Cabrera, del Observatorio de Servicios Básicos de Guayaquil.
- En las calles de la ciudad, hay habitantes que cometen la infracción de botar basura sin mayor recelo y a plena luz del día. Los ven todos sus vecinos, los transeúntes y hasta los operadores de las cámaras de videovigilancia de Segura E.P. En lo que va de 2026, Segura E. P. ha identificado a 16.799 infractores a través de las cámaras y de la línea 181.
- La cifra representa un promedio diario, -de enero a septiembre-, de 63 casos relacionados con disposición inadecuada de desechos. Una gran parte ocurre en cinco ciudadelas consideradas de mayor recurrencia: Sauces, Guayacanes, Samanes, Floresta y Guasmo Sur.
- Moradores de esas ciudadelas han sido captados por las 30.000 cámaras de Segura E.P. De estas, al menos 700 cuentan con megafonía para advertir a los usuarios de la infracción que está cometiendo. Si el usuario no corrige, el caso se procesa como una infracción a la ordenanza.
El Colectivo Ciudadano ‘Sauces es Poder’, que reúne a moradores de las etapas 1 hasta la 9 de esa ciudadela, ha realizado actividades para educar a la población y ha repartido folletos educativos sobre las ordenanzas y multas que rigen para los infractores.
“Es una muestra de que nosotros hemos estado activos, nos hemos cansado y lo vamos a seguir haciendo, porque el objetivo es que la gente concientice. También estamos en la obligación moral de pedir que el órgano sancionador haga cumplir la ley”.
Carlos Vallejo, presidente del Colectivo Sauces es Poder.
En Sauces 6, el vehículo recolector pasa los martes, jueves y sábados. Sin embargo, la mañana del miércoles, un cúmulo de basura emanaba hedores en los exteriores de la escuela fiscal Emma Esperanza Ortiz.

“Por qué el municipio no se fusiona con algunas entidades y coloca letreros grandes que digan ‘No botar basura, está filmado’. Así aplicaría las multas, porque la gente cuando les toca el bolsillo ahí sí hace caso, el vecino está viendo que alguien bota basura y no dice nada”, comentó Pilar Mata
El clamor de los vecinos es multa, agrega María Antonieta Bustamante, líder comunitaria. “Que los funcionarios municipales vengan a territorio y multen, porque es verdad una vez que nos tocan el bolsillo vamos a tomar conciencia”.
- La demanda de los moradores también se encamina a exigir mejoras en el contrato de recolección de desechos, destinando más recursos para realizar campañas educativas en medios masivos. El contrato con Urvaseo, firmado en septiembre de 2019, rige por siete años a partir de septiembre de 2020.
- Este documento contempla un presupuesto para tareas de educación que alcanza los USD 800.000 anuales, lo que dirigentes barriales consideran insuficiente para cambiar el comportamiento ciudadano en Guayaquil.
PRIMICIAS solicitó a Urvaseo información sobre el monto total invertido durante la vigencia del contrato, pero la contratista no atendió una solicitud de entrevista realizada el jueves de la semana pasada. El Municipio tampoco informó sobre las multas aplicadas desde 2023 y los montos recaudados por concepto de la ordenanza.
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