El indiscreto encanto de la política
Lecciones de la campaña de Mamdani
Catedrático universitario, comunicador y analista político. Máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca.
Actualizada:
Zohran Mamdani se sumergió en las aguas heladas de Coney Island vestido de traje. Estaba en campaña por la alcaldía de Nueva York y quería ilustrar una propuesta: congelar los alquileres.
Morris Katz, principal estratega de medios de la campaña, explicó después de la victoria que el equipo había identificado el costo de vivir en Nueva York como una preocupación capaz de organizar su mensaje.
Congelar los alquileres, autobuses gratuitos, supermercados municipales y cuidado infantil universal eran propuestas al servicio de una misma causa: hacer más asequible la ciudad.
Mamdani defendía esa causa con lenguaje directo, recorría los barrios y protagonizaba contenidos que conectaban su personalidad con aquel propósito. En paralelo, una organización de voluntarios llevaba la conversación puerta a puerta.
Para las campañas de estas seccionales ecuatorianas, la lección que podemos extraer está en la coherencia de las acciones hacia una estrategia. Acumular videos, entrevistas y recorridos sirve de poco si ninguno deja una idea reconocible.
Primero hay que escuchar para identificar qué problema pesa en la vida cotidiana de los ciudadanos. “Trabajar por el desarrollo” dice poco; pero que una familia reciba agua potable todos los días o que un productor pueda sacar su cosecha por un camino transitable expresa una aspiración comprensible. La causa adquiere fuerza cuando el ciudadano se reconoce en ella.
Las propuestas deben darle contenido a esa causa. “Una ciudad más segura” necesita respuestas: ¿qué acciones se emprenderán?, ¿en qué lugares?, ¿con qué presupuesto?, ¿qué puede hacer la autoridad desde el cargo al que aspira? Cuanto más preciso sea el compromiso, más elementos tendrá el ciudadano para evaluarlo.
La comunicación, por su parte, debe hacer comprensibles esas propuestas. Un recorrido, una entrevista o un video pueden mostrar aspectos distintos de una misma prioridad. En Coney Island, la escena remitía directamente a la promesa. La pregunta para cualquier campaña es qué recuerda el ciudadano cuando termina de mirar.
Según Katz, el equipo de Mamdani invitaba a quienes interactuaban con sus publicaciones digitales a incorporarse como voluntarios. El trabajo puerta a puerta ocupaba un lugar central. Quienes se interesaban en el contenido de redes sociales encontraban una forma concreta de sumarse y participar.
Por supuesto, nada de esto garantiza una victoria. Los recursos, los partidos, los adversarios y la coyuntura siempre son determinantes. Pero una campaña debería permitir al elector responder una pregunta básica: ¿qué cambiaría en mi vida si este candidato llega a gobernar?