Caso de Carolina Pérez pasará a la Fiscalía de Género, afirma su familia, que insiste en que su lucha no ha terminado
Tras más de seis años de búsqueda, la familia de Carolina Pérez finalmente pudo despedirse de la joven. Entre poemas, música y lágrimas, sus allegados honraron su memoria y reafirmaron su exigencia de justicia para esclarecer lo ocurrido.

Funeral de Carolina de Lourdes Pérez en Carchi. La joven desapareció en Quito en febrero de 2020.
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Con poesía, música y un recorrido por las calles de Huaca, en Carchi, cientos de personas acompañaron el funeral de Carolina de Lourdes Pérez, la joven de 19 años que desapareció en Quito hace más de seis años.
Pérez fue vista por última vez el 9 de febrero de 2026, cuando las cámaras de videovigilancia la captaron subiendo a un bus en el sector de Puembo, en el nororiente de la ciudad.
Desde entonces, transcurrieron más de 2.400 días hasta que su familia volvió a tener información sobre su paradero. El 8 de octubre de 2026, sus allegados informaron que las autoridades les entregaron los restos de la joven, aunque no se proporcionaron mayores detalles sobre las circunstancias de su localización.
Tras la confirmación del hallazgo, la familia organizó el funeral en Huaca, ciudad de origen de Carolina. La joven había llegado a Quito para cursar el preuniversitario de la Escuela Politécnica Nacional.
Su caso pasará a la Fiscalía de Género
El 9 de octubre, los restos de Carolina fueron velados en el salón La Purita, en Huaca. Allí, familiares y allegados rindieron homenaje a su vida con poemas y canciones interpretadas con violín, su instrumento favorito.
Nahomi Pérez, hermana de Carolina, señaló a Teleamazonas que, pese al dolor, la intención era recordarla como «arte y luz».
María Olivia Cuasquer, madre de la joven, agregó que el respaldo de la comunidad de Huaca ha sido fundamental para seguir adelante y afrontar los momentos más difíciles.
"Ahora el caso pasa a la Fiscalía de Género para esclarecer qué le pasó a Carolina. Nosotros seguiremos en la lucha, presionando. Exigimos que la justicia esté preparada para ayudar."
María Oliva Cuásquer
Según la madre, ahora más que nunca es necesario contar con elementos que permitan avanzar en la investigación. Durante estos años, afirmó, sintió que hubo «negligencia» en el proceso.
"No somos los únicos"
La sensación de que se pudo hacer más es algo que la familia de Carolina espera que no se repita en esta nueva etapa de la investigación.
De acuerdo con el protocolo mencionado en el caso, cuando se investiga la muerte violenta de una mujer, el expediente puede asignarse a una unidad especializada en violencia de género para determinar si existen elementos que permitan establecer un posible femicidio.
La investigación busca esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar si hubo participación de terceros.
Para Cuasquer, este proceso es fundamental en su búsqueda de justicia. Sin embargo, aprovechó el funeral para recordar que su familia no es la única que atraviesa una situación similar.
"Para la familia de un desaparecido, la vida es un calvario. Nosotros no comimos, no dormimos hasta encontrarlos. Nosotros ahora tenemos los restos de Carolina, pero hay miles de familias que siguen buscando."
María Oliva Cuásquer
Ante esta realidad, la madre de Carolina insistió en que las autoridades deben actuar con mayor celeridad para evitar que los casos queden en la impunidad.
Entre enero y agosto de 2026, se reportaron 5.216 personas desaparecidas en Ecuador. El 55 % corresponde a mujeres, de las cuales la mayoría son adolescentes, según cifras del Ministerio del Interior.
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