Ecuador, antepenúltimo entre los países de Conmebol: solo 61 designaciones arbitrales internacionales en los últimos cinco años
El arbitraje ecuatoriano apenas recibió 61 designaciones internacionales entre 2022 y lo que va de 2026, por lo que se ubica antepenúltimo a nivel de Conmebol, solo por encima de Bolivia y Paraguay.

Árbitros ecuatorianos levantan el cartel electrónico y alzan la bandera durante el partido entre Emelec y Libertad, en Guayaquil, el 19 de septiembre de 2026.
- Foto
API
Autor:
Actualizada:
Compartir:
La crisis del arbitraje ecuatoriano se refleja en la cantidad de nombramientos en torneos Conmebol y FIFA (masculinos y femeninos). Desde 2022, solo 19 centrales, 37 asistentes y 5 jueces de VAR fueron tomados en cuenta para dirigir.
Entre las competiciones consideradas para este análisis se encuentran: Mundiales absolutos, Mundial Sub 20, Mundial Sub 17, Sudamericano Sub 20, Sudamericano Sub 17 y Copa América.
No se tomaron en cuenta las Copas Libertadores y Sudamericana, ya que en estos torneos se asignan los árbitros según los clubes que avanzan de fase, por lo que la cantidad se vuelve relativa.
En comparación con las otras nueve asociaciones sudamericanas, Ecuador aparece en octavo lugar , solo por encima de Bolivia, que tiene 52 designaciones, y Paraguay, con 49. Mientras que Brasil lidera el ranking con 90, seguido por Argentina con 83, Colombia con 77 y Uruguay (76).
¿Qué pasó para que Ecuador vaya desapareciendo del mapa internacional del arbitraje? Luis Muentes, presidente de la Agremiación de Árbitros del Ecuador, apunta a un episodio ocurrido hace cuatro años como uno de los antecedentes que todavía pesan.
Según le cuenta a PRIMICIAS, la Comisión de Árbitros, que entonces presidía Roger Zambrano, pidió a Conmebol y FIFA que Ecuador no tuviera designaciones internacionales debido al conflicto por el pago de honorarios que los jueces reclamaban a la LigaPro.
"Es de fácil deducción todo lo que hemos venido soportando", sostiene Muentes al referirse a las consecuencias de la decisión. Agrega que salir de ese hueco no ha sido sencillo y que el arbitraje ecuatoriano todavía intenta recuperar terreno.
Por eso, ha hablado de esta situación con el presidente de la FEF, Francisco Egas, y con Néstor Pitana, presidente de la Comisión Nacional de Arbitraje. Y reconoce que en los dos últimos años la presencia de jueces nacionales en torneos con VAR ha aumentado, aunque todavía está lejos de lo esperado.
El problema también está en la mirada de Conmebol
La preocupación no se limita al número de designaciones. Para Muentes, existe una incógnita aún más incómoda: qué percepción tiene actualmente Conmebol sobre el arbitraje ecuatoriano.
El dirigente relaciona el escenario con el cambio en la conducción arbitral de la Confederación Sudamericana, tras la salida de Wilson Seneme y la llegada de Enrique Cáceres. Pero, sobre todo, cuestiona que Ecuador haya enviado árbitros a las últimas Copas América, pero que ninguno dirija.
En ese contexto, Muentes prefiere que la Conmebol comunique directamente que Ecuador no tendrá árbitros en un determinado torneo y explique las razones, antes que convocarlos para que finalmente no tengan participación en cancha.
Y califica como "un poco denigrante" que los árbitros sean llevados a estos torneos como espectadores y reclama una discusión más directa sobre las razones de esa ausencia de protagonismo.
Desde 2022, Ecuador acumula 14 designaciones en Copa América, frente a 24 de Brasil y 22 de Argentina y Colombia. En este torneo, nuestro país comparte la misma cantidad de designaciones con Bolivia.
El punto más crítico es que Ecuador no ha llevado árbitros a Mundiales masculinos, desde Brasil 2014. En ese entonces, Carlos Vea fue el cuarto árbitro de la final, que disputaron Alemania y Argentina. Se esperaba que ese fuera un punto de partida para crecer, pero eso no ocurrió.
De hecho, en Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026 no hubo presencia de árbitros ecuatorianos. Y en el caso de las mujeres, solo Mónica Amboya asistió a la Copa del Mundo de Australia y Nueva Zelanda, en 2023.
2025 fue un respiro
2025 fue el mejor año de los últimos cinco para Ecuador, con 20 designaciones internacionales. Esto tiene que ver con la Copa América Femenina disputada en Quito. A lo largo de 2022, Ecuador tuvo 10 designaciones; en 2023, 11; en 2024, 10; y en lo que va de 2026 volvió a 10.
El arbitraje femenino representa una parte importante de la presencia internacional ecuatoriana. Del total de 61 designaciones en los últimos cinco años, 29 corresponden a mujeres y 32 a hombres.
Mónica Amboya, árbitra ecuatoriana con escarapela FIFA, rechaza la idea de que este crecimiento sea simplemente una tendencia reciente. Su explicación es otra: las mujeres siempre estuvieron trabajando. Lo que cambió fue la posibilidad de acceder a más oportunidades.
Amboya pone su propia trayectoria como ejemplo. Ha participado en seis torneos, entre ellos Mundiales Sub 20 (2016 y 2018), dos Mundiales femeninos absolutos (2019 y 2023), un Mundial Sub 17 masculino (2019) y los Juegos Olímpicos Tokio 2021.
Asimismo, señala que la falta de presencias en Mundiales no determina el nivel de los jueces. Agrega que existe preparación, capacitación y trabajo permanente, pero también factores externos que no dependen directamente de los árbitros.
"Capacidad no nos falta, emplearnos no nos falta, trabajo no nos falta". Y sobre todo, admite que los árbitros deben corregir errores y mantener una preparación constante.
Una crisis que va más allá del silbato
Luis Muentes tampoco reduce el problema exclusivamente al rendimiento de los árbitros. Insiste en que el fútbol ecuatoriano atraviesa dificultades económicas que repercuten en diferentes áreas, incluido el arbitraje.
Por eso, reitera que la solución no puede quedar únicamente en manos de la comisión arbitral o de la agremiación. LigaPro, la Federación Ecuatoriana de Fútbol y los clubes también deberían involucrarse en una planificación de largo plazo.
La comparación internacional, además, le resulta incómoda. Muentes sostiene que existen otras ligas sudamericanas con problemas propios que, sin embargo, mantienen presencia de árbitros en los Mundiales. Para él, eso obliga a mirar hacia adentro y preguntarse qué pasa específicamente con Ecuador.
Amboya coincide en que hay elementos que deben revisarse, aunque pone el foco en otro lugar: pide mayor respaldo y una comprensión más profunda del trabajo arbitral.
El problema, entonces, queda atrapado entre dos realidades. Por un lado, los números muestran una presencia internacional reducida. Por otro, los propios protagonistas aseguran que el país conserva árbitros con experiencia internacional, preparación y capacidad para competir.
Así, el desafío está en determinar cuánto de este retroceso corresponde al rendimiento deportivo, cuánto a decisiones institucionales y cuánto a una percepción que se construyó en Conmebol y FIFA. Ecuador perdió presencia internacional en el arbitraje y todavía no encuentra la fórmula para recuperarla de manera sostenida.
Compartir: