Amenaza de un fenómeno de El Niño histórico obliga a negocios a subir muros y a instalar compuertas al norte de Guayaquil
Frente a pronósticos que advierten un fenómeno de El Niño muy fuerte y tras lluvias récord por dos meses consecutivos en Guayaquil, propietarios en Sauces 6, Samanes 2 y La Alborada en el norte de la ciudad invierten entre USD 80 y USD 400 en barreras físicas para evitar pérdidas ante inundaciones.

Las lluvias del 19 de octubre de 2026 provocaron inundaciones en Sauces 6, en el norte de Guayaquil, en donde negocios levantan el nivel de muros protección ante efectos de El Niño.
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PRIMICIAS
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La amenaza de un fenómeno de El Niño calificado por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos como de intensidad "de fuerte a muy fuerte" -con un 83% de probabilidad de registrar niveles históricos- impulsa medidas de mitigación en el sector comercial y residencial del norte de Guayaquil.
Ante la llegada anticipada de aguaceros extraordinarios en meses secos como septiembre y octubre, comerciantes y habitantes de zonas vulnerables como Sauces 6 y Samanes 2 comenzaron a reforzar y modificar la infraestructura de sus inmuebles, elevando muros de contención e incluso instalando compuertas metálicas ajustables para evitar que el agua destruya sus enseres y mercaderías.
Durante la jornada del 18 y 19 de octubre de 2026, la ciudad soportó lluvias torrenciales que provocaron emergencias por acumulación de agua en más de 70 sectores: los sistemas de drenaje urbanos se vieron sobrepasados en zonas bajas de la urbe. Las primeras inundaciones se registraron incluso semanas antes del mayor pico de calentamiento oceánico de El Niño, previsto para noviembre y diciembre, condiciones que prevén extenderse hasta el primer trimestre de 2026.
Sauces 6: Muros de hasta un metro fuera de puertas enrollables
En la ciudadela Sauces 6, que se sitúa 1,5 metros por debajo del nivel promedio del resto de la ciudad, la acumulación de agua es un problema estructural. En la avenida principal Gabriel Roldós Garcés y sus calles adyacentes, al menos media docena de negocios han levantado o reforzado muros de bloque y cemento que flanquean el ingreso de puertas enrollables metálicas.
Las alturas de estas barreras oscilan entre los 70 centímetros y un metro. En el restaurante de pollos Broster Chicken, Josué Yume, dependiente del establecimiento, explicó que el propietario decidió duplicar la altura del muro previo, alcanzando casi un metro, tras presenciar cómo el agua ingresó al local alcanzando la altura de las rodillas en el aguacero más reciente.
"Entra bastante agua. Cuando pasan los buses se forman olas que sobrepasaban el nivel del muro y se nos empoza el agua acá adentro. Tocaba aumentar la altura del muro porque se vienen las lluvias más fuertes", señaló Yume, quien calculó que la adecuación representó una inversión de más de USD 200.
Una situación similar se vive en la lavandería Super Cleaning, donde debieron construir un muro de contención de un metro de altura -que llega a la cintura-. A pesar de la estructura, reportan que el tránsito constante de vehículos pesados genera olas que salpican e ingresa agua al establecimiento.

Levantar nuevos muros cuesta entre USD 80 y USD 200
En otros comercios, como barberías y peluquerías de Sauces 6, las pérdidas no solo responden al gasto en materiales de construcción -que varía entre USD 80 y USD 200 por obra-, sino a la paralización de la actividad económica durante las inundaciones.
Milton Rodríguez, del negocio Tecnología Heredia, optó por una solución complementaria: la colocación de una lona plástica impermeable sellada por fuera de la puerta enrollable antes de cerrar el negocio. "La lona que tenemos la usamos como una funda exterior. Cierra e impide que entre el agua en grandes cantidades al local, aunque siempre se filtra un poco", explicó Rodríguez.
Aunque reconoce que el sector sigue anegándose con lluvias intensas, destacó que las obras de drenaje y la estación de bombeo implementadas por el Municipio de Guayaquil han comenzado a reducir los tiempos de evacuación: "El agua baja en 20 o 30 minutos una vez que para la lluvia".
En Samanes 2 se instalan hasta compuertas metálicas
En las zonas bajas de Samanes 2, la estrategia defensiva se ha volcado hacia la instalación de compuertas metálicas ajustables de metal galvanizado, cuyas juntas se fijan incluso con selladores impermeabilizantes. En equipo de PRIMICIAS constató que se han instalado al menos media docena de estas compuertas que se fabrican en talleres de la zona.
Estas estructuras, diseñadas para resistir la presión hidráulica y el oleaje provocado por los vehículos, se instalan en accesos a garajes, portones y puertas de negocios a un costo promedio de USD 200 por garaje y hasta USD 400 en accesos dobles.

Miguel Solís, encargado de la Panadería y Pastelería Buen Pan, relató cómo la fuerza del agua destruyó sus defensas de mampostería previas: "Tenía un muro de cemento de unos 40 o 50 centímetros, pero la presión del agua cuando pasan los carros grandes y los buses terminó rompiendo el muro. Tuvimos que hacer un muro nuevo y mandar a hacer compuertas metálicas de casi un metro de alto".
En la novena etapa de La Alborada, sobre la avenida Demetrio Aguilera Malta, el panorama evidencia una adaptación similar. Víctor Mendoza, propietario de una farmacia y con más de 26 años en el sector, invirtió USD 200 en el reforzamiento de un muro de un metro de altura para resguardar su mercadería.
Mendoza recuerda que en eventos lluviosos históricos la calle se transformó en "un pozo donde se podía andar en bote", alcanzando niveles que rebasaron muros y rejas. En el sector, que se encuentra en una pendiente que recoge lluvia de la zona, vecinos han optado incluso por cubrir las entradas de sus garajes con plásticos negros para evitar la filtración de agua.

Planes municipales de mitigación e infraestructura pública
El Municipio de Guayaquil, a través de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapag) y la concesionaria Interagua, ejecuta obras de prevención en dos frentes con una inversión combinada de USD 10,2 millones.
David Ortiz, gerente general de Emapag, dijo que las obras de mayor envergadura tienen como meta culminar entre noviembre y diciembre, período en que se prevé el clímax climático de El Niño.
El plan contempla la intervención de 24 puntos de Guayaquil, en los que se prevé mejorar la capacidad del sistema de evacuación de aguas lluvias, reducir el tiempo de acumulación del agua y fortalecer la infraestructura existente frente a eventos de alta precipitación.
En Sauces 6, la entidad invierte USD1 millón en la construcción de una estación de bombeo y nuevos colectores pluviales, que según los moradores han comenzado a reducir tiempos de desfogue de las aguas. El sistema busca reducir los tiempos de anegamiento y aliviar la acumulación de agua generada por la baja cota del sector y el efecto de las mareas en el río Guayas.
Entre los barrios más expuestos en el norte -con sectores en los que prácticamente se inundan todas las calles- se encuentran también Urdesa, Miraflores, Kennedy Norte, Las Orquídeas y Los Vergeles.
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