“Hay que seguir con lo poco que queda” | Entre locales cerrados y pérdidas, comerciantes buscan recuperarse de las inundaciones en Las Orquídeas
Tres días después de las inundaciones en Las Orquídeas, en el norte de Guayaquil, PRIMICIAS encontró más de 40 locales cerrados y cerca de 30 abiertos en su avenida principal. Los comerciantes relatan las pérdidas y las dificultades para recuperar sus negocios.

Moradores de Las Orquídeas continúan las labores de limpieza y acumulan muebles y otros objetos afectados por las inundaciones en las afueras de sus viviendas, el 4 de noviembre de 2026.
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Las inundaciones en Las Orquídeas, en el norte de Guayaquil, dejaron consecuencias que todavía golpean a sus comerciantes. Tres días después de la tormenta que inundó viviendas y negocios del sector, las persianas cerradas, los montículos de pertenencias dañadas y las labores de limpieza seguían formando parte del paisaje de su avenida principal.
Durante un recorrido realizado alrededor de las 10:00 de este miércoles 4 de noviembre, PRIMICIAS contabilizó más de 40 locales comerciales cerrados y cerca de 30 abiertos en la avenida Roberto Estrada Guzmán.
Detrás de algunas puertas abiertas, los comerciantes todavía retiraban lodo, revisaban sus productos y trataban de determinar qué podían recuperar. En los parterres permanecían colchones, muebles y otros objetos desechados por las familias afectadas, mientras las labores de limpieza continuaban tanto en viviendas como en negocios.
Inundaciones dejaron mercadería dañada en los negocios
Nicole Plaza todavía intentaba recuperar su lubricadora, un pequeño establecimiento dedicado a la venta de aceites y filtros para vehículos que lleva 12 años funcionando en Las Orquídeas.
El agua alcanzó aproximadamente un metro y medio en la avenida principal, según su testimonio. Dentro del negocio, los filtros quedaron cubiertos de lodo y grasa, por lo que todavía evaluaban cuáles podían salvarse.
Apenas dos semanas antes de la inundación, su familia había adquirido alrededor de USD 2.000 en filtros para abastecer el establecimiento. Ahora enfrenta la posibilidad de perder parte de esa mercadería, pese a que las obligaciones de pago con los proveedores permanecen.
“Lo que con años se ha construido, con años se ha comprado, se ha trabajado, todo se está yendo a la basura”.
Nicole Plaza, comerciante de Las Orquídeas.
El negocio representa el sustento de una familia de seis integrantes. Aunque todavía evalúa las pérdidas y qué mercadería puede recuperar, Nicole insiste en la necesidad de continuar trabajando. “Hay que seguir con lo poco que queda, hay que continuar hasta ver cómo las cosas se van mejorando”, expresó.

A unas cuadras, Nancy Mora enfrentaba una situación similar en la ferretería Nema, un negocio familiar que ha mantenido durante 27 años.
Cuando llegó al establecimiento la mañana siguiente a la inundación, encontró aproximadamente un metro de agua en el interior. Parte de la mercadería estaba mojada y todavía quedaban productos por revisar y espacios por limpiar.

La comerciante relató que la ferretería ha sido durante casi tres décadas una fuente de ingresos fundamental para su hogar, especialmente en los momentos en que su esposo no ha podido trabajar.
Las pérdidas le resultaron particularmente difíciles después de años de esfuerzo para sostener el establecimiento. En medio de la preocupación, sus hijos intentaron animarla y le recordaron que, pese a los daños materiales, la familia estaba a salvo.
“Tantos años en la ferretería, que es la que lleva el pan a la mesa cuando tú no tienes trabajo o estés enfermo”.
Nancy Mora, propietaria de la ferretería Nema.
La emergencia, sin embargo, también generó una demanda inmediata de artículos de limpieza. Nancy contó que el lunes algunos vecinos acudieron a su ferretería para comprar mangueras y otros productos necesarios para retirar el agua y el lodo de sus viviendas.
La limpieza continúa tras las inundaciones en Las Orquídeas
Las afectaciones comerciales forman parte de las consecuencias de las inundaciones del 1 de noviembre en Las Orquídeas, donde el desbordamiento del canal de Mucho Lote provocó el ingreso de agua y sedimentos a cientos de viviendas, según Segura EP.
El impacto también obligó a desplegar operativos de limpieza y recolección de residuos. El Municipio de Guayaquil informó que el martes 3 de noviembre colocó cinco cajas estacionarias a lo largo de la avenida Roberto Estrada Guzmán para facilitar el retiro de los desechos acumulados.
Las labores incluyeron el despliegue de trabajadores, recolectores y equipos municipales para retirar lodo, basura y pertenencias deterioradas que permanecían en los espacios públicos.
Sin embargo, dentro de los establecimientos, la recuperación depende también de cuánto producto logren rescatar sus propietarios y de los recursos con los que cuenten para reponer lo perdido.
Para comerciantes como Nancy y Nicole, el desafío ya no es únicamente limpiar sus locales, sino recuperar mercadería y sostener negocios familiares construidos durante años de trabajo.
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