Las investigaciones judiciales que acechan a Flávio Bolsonaro tras su derrota electoral en Brasil
Tras perder las elecciones presidenciales de Brasil, el hijo de Jair Bolsonaro afronta un complejo escenario judicial, mientras se acerca el fin de su etapa en el Senado.

Flávio Bolsonaro reacciona a los primeros resultados de la segunda vuelta presidencial en Brasil, el 25 de octubre de 2026.
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AFP
Autor:
Redacción EFE / Primicias
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Flávio Bolsonaro, senador brasileño de ultraderecha, afronta un complejo panorama judicial tras su derrota en las elecciones presidenciales, con investigaciones abiertas por presuntos delitos como el blanqueo de capitales.
Además, perderá su escaño en el Senado en febrero de 2027, cuando comience la nueva legislatura.
Abogado de profesión, Flávio dejó su carrera parlamentaria para lanzarse a la Presidencia con el respaldo de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El exmandatario está inhabilitado y fue condenado por tramar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Al igual que su padre, Flávio perdió en la segunda vuelta frente al líder progresista, por un resultado de 52% frente a 48%, y tampoco reconoció su derrota electoral.

Así, a partir de 2027, será la primera vez desde 2003 que Flávio no ocupe un cargo público.
A sus 45 años, acumula más de dos décadas de trayectoria política: fue diputado regional de Río de Janeiro entre 2003 y 2019 y senador desde 2019. Durante ese período, se ha visto envuelto en distintos escándalos e investigaciones judiciales.
Aunque ha sido investigado o acusado en varias ocasiones, ninguno de esos casos ha llegado a juicio.
Dos investigaciones bajo la lupa
Actualmente, Flávio figura como investigado en dos causas judiciales.
La primera se tramita en la Corte Suprema y está relacionada con la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La Policía habría encontrado indicios de posibles delitos de corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
Las sospechas se centran en pagos millonarios de Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, quien se encuentra en prisión preventiva por un presunto fraude financiero de gran escala. El dinero habría estado destinado a financiar Dark Horse, una película inspirada en la vida de Jair Bolsonaro.

En varios audios, Flávio pidió al banquero 134 millones de reales —unos USD 26 millones — para financiar el largometraje y se refirió a él como un "hermano".
Según las autoridades, Vorcaro habría pagado casi la mitad de esa suma. Sin embargo, la Policía sospecha que los fondos terminaron en cuentas en Estados Unidos vinculadas a la familia Bolsonaro y fueron utilizados para beneficio personal.
Flávio sostiene que las negociaciones con Vorcaro se desarrollaron dentro de la legalidad.
Presunto blanqueo de capitales
La segunda investigación salió a la luz poco antes de la segunda vuelta electoral, cuando los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo informaron que el senador era investigado por un presunto caso de blanqueo de capitales.
En el centro de esta causa está Willer Tomaz, abogado y amigo cercano de Flávio, señalado como presunto operador de una estructura societaria con movimientos financieros sospechosos relacionados con las apuestas deportivas.
Según información policial citada por la prensa, Flávio llegó a figurar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz. Este último también está bajo investigación por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las pensiones de millones de jubilados.

Una eventual victoria electoral de Flávio habría podido limitar el avance de ambas investigaciones. En Brasil, el presidente no puede ser responsabilizado, durante su mandato, por actos anteriores a su investidura, en los términos previstos por la Constitución.
Además, buena parte del mundo jurídico considera que, mientras ejerciera la Presidencia, las investigaciones tampoco podrían continuar con miras a presentar una eventual denuncia después de que dejara el cargo. Así lo explicó a EFE Luisa Ferreira, doctora en Derecho y profesora de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).
La sombra de las milicias y una tienda de chocolates
Los antecedentes judiciales de Flávio también incluyen una denuncia presentada por la Fiscalía en 2020, cuando su padre ocupaba la Presidencia. La acusación lo señalaba por presuntos delitos de organización criminal, malversación, blanqueo de capitales y apropiación indebida.
El caso estaba relacionado con la supuesta contratación de amigos, familiares y vecinos como empleados "fantasma" durante su etapa como diputado regional en Río de Janeiro. Según la Fiscalía, el objetivo era apropiarse de parte de los salarios de esas personas.

Los investigadores señalaron que el dinero presuntamente obtenido de esa manera habría sido blanqueado mediante gastos personales, una tienda de chocolates y operaciones inmobiliarias en efectivo. Sin embargo, la denuncia fue archivada después de que se anularan varias pruebas.
Sobre Flávio también pesan señalamientos relacionados con sus presuntos vínculos con milicias de Río de Janeiro, grupos paramilitares integrados, entre otros, por policías corruptos y acusados de controlar barrios mediante la extorsión y la violencia.
Algunos de los supuestos empleados "fantasma" de su despacho eran familiares de integrantes de esos grupos, entre ellos parientes de Adriano da Nóbrega, un sicario que murió abatido por la Policía en 2020.
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