Francia bajo incendios y saqueos en medio de violentos disturbios; Trump pide cerrar fronteras
París, la capital de Francia, amaneció convulsionada tras los saqueos y actos vandálicos ocurridos durante una violenta jornada de protestas protagonizada por sindicatos y estudiantes que exigen mejoras educativas. "¡Francia está en llamas!", dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien vinculó los disturbios con la inmigración.

Un comerciante limpia el frente de su tienda dañada en París el 18 de octubre de 2026, un día después de las protestas nacionales contra el "alto costo de la vida".
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AFP
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Una parisina se queda de piedra frente al amasijo de bicicletas calcinadas que se amontonan este domingo 18 de octubre en pleno centro de la capital, que ofrece un panorama desolador tras los violentos disturbios ocurridos la víspera al margen de las manifestaciones.
"Es lamentable, aterrador, manadas de jóvenes vinieron aquí ayer, saqueando, rompiendo todo, con total impunidad", lamenta Cécile Rogue, de 57 años.
Son las 08:00 de la mañana y el aire aún huele a quemado. Al otro lado del bulevar, un grupo de hombres levanta un enorme cristal roto.
"Era la vitrina de Roche Bobois", una tienda de muebles, dice uno de ellos a la AFP. Más allá, se adivina un sillón verde que asoma por un boquete abierto en otro escaparate.
"Francia ya no es lo que era"
Delante, una marquesina de autobús también está completamente destrozada.
Vestida con pantalón corto, camiseta naranja y el pelo atado en una coleta, Anita Gras decidió salir a correr a primera hora de la mañana, aunque para ello tuviera que ir esquivando la basura y los escombros. No puede evitar soltar algún improperio al referirse a los vándalos.
"Nunca habíamos visto una violencia así", señala, afirmando que algunos estudiantes de secundaria participaron en los disturbios y en los saqueos.
En París, como en varias ciudades de Francia, la violencia y los saqueos eclipsaron la movilización del sábado contra "la carestía de la vida", pese a que en algunos barrios la manifestación se desarrollara sin incidentes.
"Entraron en la tienda Asics, un par de zapatillas cuesta 200 euros (...) Se quedaron en el barrio hasta la 01:00 de la mañana. Tuvimos miedo a que nos lanzaran algo", cuenta Anita Gras.
El sábado, en medio del caos, tuvo que ir a buscar a su hijo, que trabaja en una tienda del barrio que resultó gravemente vandalizada.
"Es como si hubiéramos tenido una guerra", apunta entristecido Mehmet Ozden, un costurero jubilado de 78 años, de origen turco, que vive en el centro de la capital desde que llegó a Francia en los años 1970, "cuando (Charles) de Gaulle estaba todavía vivo".
El hombre ha sacado a pasear al perro, que, según dice, "tuvo mucho miedo" el sábado por la noche. "Nos tuvimos que volver a casa".
"Seremos nosotros quienes pagaremos todo esto. Es inaceptable. Francia ya no es lo que era", dice, entre suspiros.
Trump pide cerrar fronteras: "Tomen el control"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó el domingo la inmigración con los disturbios ocurridos en la víspera durante una ola de manifestaciones en Francia e instó al país a endurecer sus normas migratorias.
"¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande", afirmó Trump en una publicación en su plataforma Truth Social. "¡Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!".

Francia se recuperaba el domingo de los graves daños causados por las protestas del día anterior, que dejaron un ayuntamiento histórico incendiado en el sur del país y 1.800 detenidos, aumentando la presión sobre el presidente Emmanuel Macron a seis meses de las elecciones.
La publicación de Trump se produce tras comentarios similares del vicepresidente JD Vance el sábado.
"Los liberales occidentales importaron el tercer mundo a Francia y otros países en nombre de la diversidad y la compasión. Ignoraron cuestiones fundamentales de asimilación y compatibilidad. Se les advirtió que esto conduciría a esto y no escucharon", escribió Vance en Twitter.
"Rezo para que Francia, un hermoso país con gente maravillosa, detenga esta locura antes de que más de sus monumentos se quemen", añadió.
Vance, considerado un posible candidato presidencial republicano para las elecciones de 2028, también estableció una conexión con los comicios legislativos de mitad de mandato en su país del 3 de noviembre, donde no se prevé que su partido obtenga buenos resultados.
Temor por el turismo
Ante tales escenas de caos, Cécile Rogue, que se presenta como una "organizadora de viajes", anticipa consecuencias negativas para su actividad.
"No es una superimagen para el turismo. El papa estaba aquí hace quince días y el ambiente era muy distinto", considera.
Otra mujer, muy maquillada y con abrigo rojo, se mete rápidamente en una boca de metro. "Fue horrible, estaba tan asustada", dice la turista, en inglés, prefiriendo no decir su nombre.
En la estación de metro de la plaza de République, una de las más concurridas de la ciudad, aún huele a gases lacrimógenos.

En las calles aledañas a esa plaza, donde también se registraron incidentes violentos, las labores de limpieza avanzan a buen ritmo.
Dos agentes de seguridad y un perro están apostados delante del escaparate destrozado de una tienda de electrodomésticos.
Aquí y allá hay desechos y casquillos de los gases lacrimógenos, esparcidos por las aceras. Se han amontonado las bicicletas calcinadas, para no entorpecer la circulación.
En una tienda de cosméticos de una avenida cercana se aprecian los restos del saqueo de la víspera: un escaparate quebrado y envases rotos tirados por el suelo, junto con bolsas y varios adornos.
La alarma sigue sonando, pero nadie ha venido. Cerca de la plaza de République, de los proyectiles lanzados por los policías para dispersar a la multitud no queda ni rastro, pero aún hay montones de basura. Y coches calcinados, testigos de los disturbios del sábado.
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