Leyenda Urbana
“Primo resentido”
Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC
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El repaso de los temas urgentes que hizo el presidente, Daniel Noboa, en una entrevista radial en Guayaquil, ayer, en cualquier parte del mundo hubiese merecido respuestas y comentarios de la oposición política, pero como en este país hoy es casi inexistente, nadie asumió ese papel irrenunciable en las democracias.
La oposición política en Ecuador es apenas un fantasma del pasado, al haberse reducido a un grupo fanatizado que quisiera retomar el poder perdido, el cual la mayoría repudió en su momento.
Tan evidente es esa ausencia que el propio presidente Noboa ha debido hablar de “un primo resentido” para, probablemente, buscar ubicarlo como contradictor; olvidando que, si se trata de alguien que tiene un medio de comunicación lo único que estaría haciendo es cumplir el papel de cuestionar al poder que las democracias otorgan a periodistas y medios.
Un papel esencial para cualquier gestión pública.
Tan esencial que, el primer mandatario, el lunes temprano, debió abordar los temas que fueron tratados, el fin de semana, en los espacios de análisis y opinión de los medios de comunicación, en los que se habló del déficit energético, del fenómeno de El Niño y de la entrega de 800 dólares a 700.000 jóvenes, justo antes de ir a las urnas, el 29 de noviembre.
Al referirse a ellos, quizá sin proponérselo, el presidente validó que sean los medios los que pongan en la agenda los temas urgentes.
Técnicos y expertos aludieron, en los programas periodísticos, a la falta de ejecución del Plan Maestro de Electrificación, con un déficit energético que supera los 1.200 MW, como la mayor razón para la desconexión del sistema nacional de las grandes y medianas empresas, y hasta dejaron entrever el riesgo de que los cortes pudieran extenderse a otros sectores.
A manera de respuesta, Noboa mencionó proyectos como Toachi Pilatón con 200 MW, Daule Peripa con 178 MW y Baba con 40 MW, más las dos barcazas contratadas y la generación privada, como acciones de su Gobierno en ese ámbito. Y ante la expectativa de que la desconexión se extienda, hizo una promesa: “Ninguna familia ecuatoriana tendrá cortes de luz, por más que sueñen los odiadores”, dijo.
Los expertos se habían referido también a las trabas burocráticas que impiden la generación eléctrica, y el secretario de la Administración, José Julio Neira, presente en la entrevista, hizo saber que han emitido 12 certificados habilitantes para proyectos fotovoltaicos, y que, este 6 octubre, se eliminarán los impuestos para la importación de insumos para proyectos de hidroeléctricas y almacenamiento de energía, que estaban gravados con 20% de IVA y el Impuesto a la Salida de Capitales (ISD).
Solo de Progen y Austral Technical Management (ATM), proyectos fallidos por la corrupción y que, según la Contraloría le significó un perjuicio al Estado de al menos USD 104 millones, en el primer caso, y USD 70 millones, en el segundo, no dijeron nada.
En los debates del fin de semana también se habló del pago de 400 dólares mensuales como sueldos en octubre y noviembre a 700.000 jóvenes, que significa una erogación de USD 560 millones, dinero que podría servir para producir más energía. Y Noboa hizo una cerrada defensa de esos pagos, y hasta aludió al Banco Mundial como validador del programa “Jóvenes en Acción”. Y justificó que se lo hiciera dos días antes de las elecciones de noviembre.
Los consultores políticos parecen tener razón cuando afirman que gobernar es permanecer en campaña. Y uno piensa que, en el caso del pago anticipado a los jóvenes, bien podría funcionar el eslogan: “Cobre hoy y trabaje mañana”. En fin.
En el diálogo radial de ayer, el presidente Noboa mencionó a “un primo resentido”, pero resulta complicado interpretar por qué lo hizo; ante ello, no queda sino recodar al gran Umberto Eco quien aseguraba que, si un gobernante no tiene un contradictor o enemigo (tampoco oposición), está obligado a inventarse.
¿Será el caso?