"Mi hermana le cobraba una deuda", declaró familiar de joven asesinada por Andreina Lamota, también procesada por matar a su madre
Una semana después de la desaparición de Jéniffer Banguera, Andreína Lamota retiró una alta cantidad de dinero mediante avances en efectivo de sus tarjetas.

Fotografía de archivo de Jennifer Juliana Banguera, reportada como desaparecida en Guayaquil
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Captura de redes sociales
Autor:
Redacción Primicias
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El mismo móvil del crimen que la impulsó a descuartizar a su madre en octubre de 2025 habría hecho que Andreína Lamota matara a su amiga Jéniffer Banguera, desaparecida en enero de 2022 y cuyo hermano declaró que le cobraba a la asesina USD 25.000.
Ambas mujeres fallecieron por la misma causa, asfixia por estrangulamiento. Andreína Lamota ya fue sentenciada a 40 años por el crimen de su madre, Martha Solís, de 49 años, con quien vivía en un departamento de la ciudadela Sauces 9, en el norte de Guayaquil. A ella la mató porque "se negaba a darle USD 6.000".
En la investigación por el asesinato de Martha, los agentes policiales descubrieron en el departamento documentos personales de Jéniffer Banguera, indicios con los que sus familiares reactivaron la denuncia el 24 de octubre de 2025.
“Mi hija se encuentra desaparecida desde el viernes 7 de enero de 2022, cuando la fuimos a dejar a casa de su amiga de nombres Andreína Lamota, posterior a esto, ella no regresó a casa”.
Glenda C., madre de Jéniffer.
El sábado 8 de enero -contó la madre- Jéniffer le escribió desde su celular y le dijo que se estaba yendo con un amigo a Salitre. “Después volvimos a tener contacto y lo único que me dijo es que seguía en Salitre y que en la noche llegaba a casa, eso fue lo último que sé de mi hija, hasta el momento desconozco su paradero”.

Con fecha 11 de enero de 2022, los familiares de Jéniffer presentaron la primera denuncia por su desaparición, pero la madre pidió el archivo por las siguientes razones:
- “Debido a que seguía recibiendo mensajes desde su número celular y redes sociales indicando que estaba bien y que pronto regresaría a casa, lo cual hasta la fecha sucede”.
- “Un policía me manifestó que me acerque a la Dinased porque mi hija había aparecido. Nos dijo que mi hija ya era adulta y que no podía obligarla a regresar a casa, que mi hija no estaba secuestrada. Le dije que si él estaba seguro que era mi hija, me dijo que sí”.
- “Andreína Lamota me dijo que mi hija debía USD 14.000 a gente de dudosa procedencia, por eso yo retiré la denuncia, por miedo de que maten a mi hija”.
- “Esporádicamente mi hija me enviaba unos mensajes por Instagram, me decía: ‘Hola, mami, estoy bien, no te preocupes’, y que cuando regrese se iba a comunicar conmigo. Mi hija me escribió hasta junio de 2023, de ahí perdí todo tipo de contacto”.
No era Jéniffer la que estaba detrás de esos mensajes. El informe forense señala que sus restos fueron hallados -dentro de una maleta con cal a unas ocho cuadras del departamento de Sauces 9-, en avanzado estado de descomposición e ingresados como N.N., sin identificación, a la morgue de Guayaquil el 26 de julio de 2022.

Con los restos óseos, la Policía hizo el cotejamiento de perfil genético. Así se confirmó que se trataba de Jéniffer Banguera, de 28 años, contadora del distrito de salud de Salitre y amiga de Andreína Lamota, también contadora y a quien conoció en la universidad, según declaró Mauricio, hermano de Jéniffer. También reveló el posible móvil del crimen.
“Fueron grandes amigas durante 10 años, Andreína con mi familia no tenía buen vínculo de amistad. Andreína tenía deudas, aprovechándose de la amistad le pidió prestado en 2020 la cantidad de USD 25.000. Mi hermana le cobrara una deuda, cuando mi hermana le presionaba, empezaron a tener problemas”.
Mauricio, hermano de Jéniffer Banguera.
El 7 de enero de 2022, Andreína Lamota organizó una pijamada en su casa a la que acudió Jéniffer, y nunca más volvió. A la semana siguiente, Mauricio Banguera recibió la llamada de un amigo que lo contactaba a pedido de Andreína para darle un mensaje: “Que le lleve ropa a mi hermana a la casa de Andreína”.
Después de eso, agregó Mauricio, “Andreína comenzó a sacarle dinero y hacer avances en efectivo con las tarjetas de crédito que tenía de mi hermana, sacándole del cajero automático la cantidad de USD 45.000, declaró el familiar, y recalcó: “El motivo del asesinato de mi hermana fue porque empezó a cobrarle los USD 25.000 que le prestó”.
Cuatro años después del crimen de Jéniffer, su victimaria ha sido procesada y será acusada por la Fiscalía en una audiencia que tenía previsto realizarse el 5 de octubre, pero que fue suspendida porque Andreína Lamota no compareció desde la cárcel La Roca. El juez aún no ha fijado la nueva fecha de la diligencia judicial.
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