Lavar ropa con lluvia y guardar la del cepillado, la falta de agua en Durán convierte las tareas cotidianas en un desafío diario
En Abel Gilbert Pontón 1 y Maldonado, vecinos cuentan cómo se abastecen y qué deben dejar de hacer para que el agua alcance. Emapad atribuye las últimas interrupciones a cortes eléctricos y daños en su infraestructura.

Un tanquero recorre una calle de Durán, donde moradores dependen de la compra de agua ante las fallas del suministro, el 23 de septiembre de 2026.
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PRIMICIAS
Autor:
Redacción Primicias
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Por la falta de agua en Durán, cepillarse los dientes en casa de Fabián Chonillo implica guardar el agua usada en un balde. Después, su familia la emplea para descargar el inodoro. Para ahorrar la que almacena en su vivienda de Abel Gilbert Pontón 1, él también va a bañarse donde su suegra, en Primavera 1.
“Nuestro sistema de agua es este sistema: tanques de agua”, resume el morador, quien asegura que las dificultades de abastecimiento se han agravado desde hace más de seis meses.
“Coger el cepillo, lavarme la boca y depositar y reciclar el agua en un balde para poder echar al baño, hasta ahí hemos llegado a este siglo. Perdóneme, hasta eso hemos llegado nosotros y nadie dice nada”.
Fabián Chonillo, morador de Abel Gilbert Pontón 1
El reclamo de los vecinos consultados por PRIMICIAS es que, aunque tienen conexión a la red, y siguen recibiendo cobros por el servicio, el agua no llega en los turnos anunciados o sale con poca presión y durante pocos minutos. Para abastecerse compran a tanqueros, pero también cuestionan sus precios y la frecuencia con que pasan.
Los reclamos también llegaron a las calles durante dos noches consecutivas. Según videos ciudadanos en redes sociales,, moradores de Panorama protestaron el martes 22 de septiembre por la falta de agua potable; al día siguiente, vecinos de Brisas de Santay cerraron una vía con quema de llantas para exigir el servicio.
Agua de lluvia y del río Babahoyo ante la falta de agua potable
En el mismo sector de Abel Gilbert Pontón 1, Juanita Villamar aprovechó la lluvia de la noche del 22 de septiembre para lavar ropa. “Tengo que lavar con agua de lluvia y eso porque Dios nos bendijo anoche”, cuenta.
En Maldonado, una moradora que vive al pie del río Babahoyo relató otra forma de abastecerse. Recoge agua directamente del río con baldes para usarla en el inodoro. La mujer, que no proporcionó su nombre, contó esta práctica durante el recorrido de PRIMICIAS del 23 de septiembre de 2026.

Estas escenas ocurren en Durán, cantón vecino de Guayaquil y el octavo más poblado del país, con más de 300.000 habitantes, según el Censo 2022 del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). A sus problemas de seguridad se suman las carencias de servicios, incluida una suspensión de la recolección de basura durante casi 20 días, entre junio y julio de este año.
Comprar agua a tanqueros no resuelve todas las dificultades
En casa de Villamar viven seis personas. Dos tanques de 55 galones cada uno duran apenas un día y llenarlos le cuesta USD 2,50, según explica. A ese gasto se suman los botellones que compra para beber.
Aunque habitualmente paga USD 1,25 por tanque, la noche anterior encontró vendedores que cobraban USD 1,50. También cuestiona la frecuencia del servicio. Al preguntarle cada cuánto pasa el tanquero, responde “cuando les da la gana”.
Alejandro Ruiz, vecino de Abel Gilbert Pontón 1, menciona esos mismos precios. En su hogar, el agua jabonosa que queda después de lavar se guarda para el baño.
Guillermo Quinto, morador de Maldonado, hace lo mismo. “Primeramente hay que pensar muy bien ahorita con el agua cómo se la va a gastar”, explica. Su familia procura que la utilizada para lavar ropa tenga un segundo uso antes de desecharla.
Horarios incumplidos y poca presión de agua en Durán
Ruiz cuenta que enciende la bomba al comenzar el turno anunciado, pero a veces no recibe agua. Cuando llega, asegura, puede durar apenas entre 15 y 20 minutos. “Cuando viene el agua, viene sucia”, añade.
En Maldonado, Quinto explica que la distribución corresponde a los lunes, miércoles y viernes. Si una avería interrumpe uno de esos turnos, reclama, deben esperar nuevamente el horario asignado, aunque la reparación ya haya concluido. Sitúa estas dificultades desde hace aproximadamente un mes y medio.
La Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (Emapad) atribuyó las últimas interrupciones a cortes eléctricos que detuvieron los pozos, roturas del acueducto principal y una falla en el pozo 5. En su comunicado del 22 de septiembre y un video difundido en sus cuentas oficiales, aseguró que trabaja para normalizar la distribución, pero no precisó cuándo se restablecerán los horarios habituales.
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