LIV Golf anuncia el cierre de sus operaciones tras quedarse sin respaldo financiero
LIV Golf ha comunicado que, ante la retirada del inversor con el que pretendía poner en marcha un nuevo proyecto llamado LIV 2.0, asume que "la opción más responsable es avanzar hacia una liquidación ordenada", con lo que pone fin a la liga que nació en 2022.

Thomas Pieters en el LIV Golf Indianapolis el 23 de agosto de 2026 en Indiana, Estados Unidos.
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AFP
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LIV, a través de una nota difundida este jueves 5 de noviembre, informó de que emprenderá el cese ordenado de sus operaciones supervisado por los tribunales en Estados Unidos después de que el pasado mes de septiembre solicitara la bancarrota ante un juzgado de Nueva York, una vez que el fondo soberano saudí dejó de inyectar fondos cuando terminó la temporada en agosto.
Tras pedir la quiebra, BC Partners Credit anunció en septiembre su compromiso de poner USD 300 millones para reflotar la liga, pero la marcha de algunas de las estrellas de LIV, como los españoles Jon Rahm y Sergio García o el inglés Tyrrell Hatton, y el escepticismo de otro grupo de jugadores sobre LIV 2.0 han llevado a la compañía financiera a retirarse del proyecto.
"Las partes involucradas no lograron alcanzar un acuerdo sobre ciertos términos pendientes en el acuerdo de reestructuración. En consecuencia, se ha rescindido y no se prevé que la transacción siga adelante por el momento", señala el comunicado de LIV.
Según la entidad que dirige Scott O'Neil, a la vista de las actuales circunstancias, "avanzar hacia una liquidación ordenada es la opción más responsable para la liga en este momento".
"La dedicación de los jugadores, empleados, socios y aficionados de LIV Golf hizo posible todo lo logrado por la Liga, y agradecemos a BC Partners Credit por su considerable tiempo y esfuerzo, al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) por su colaboración y a los asesores de la Liga por su labor durante todo este proceso", añade la nota.
LIV Golf nació a mediados de 2022 con el sostén financiero del PIF y supuso una revolución en el mundo del golf al entrar en liza con los dos circuitos tradicionales, el PGA Tour estadounidense y el DP World Tour europeo, con un modelo de competición rupturista.
Se estima que, desde la creación de la liga, el PIF inyectó unos USD 5.000 millones con los que fichó a grandes estrellas, como Rahm, el estadounidense Bryson DeChambeau, el australiano Cameron Smith o el chileno Joaquín Niemann.
El PIF justificó su marcha del proyecto en el nuevo contexto económico y geopolítico motivado por la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero y la inestabilidad que generó en Oriente Medio.
Durante el proceso de liquidación, LIV asegura que va a permanecer "abierta a considerar cualquier alternativa que maximice el valor con terceros que pueda surgir", aunque la fuga de jugadores hace inviable una eventual continuidad.
"Construir una plataforma global diseñada para atraer a aficionados nuevos, más jóvenes y diversos al golf ha sido una experiencia inolvidable para todos nosotros. LIV Golf fue divertido, exigente, inspirador, a veces desafiante, pero siempre gratificante", remarcó O'Neil.
LIV subraya que "se enorgullece del papel que ha desempeñado en la configuración del panorama del golf", con medidas como la competición por equipos.
LIV 2.0 pretendía ser una competición de 75 jugadores, con diez torneos al año en lugares como Sudáfrica o Australia, de los cuales cinco fuesen por equipos para mantener la esencia con que nació la competición.
Jugadores como Rahm, Sergio García o Hatton ya han anunciado que se integran en el DP World Tour, mientras que otros, como DeChambeau, no han concretado su futuro.
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