Las construcciones sostenibles recobran atractivo en medio del déficit energético que vive Ecuador
El Gobierno emitió en agosto de 2026 el sistema para la Certificación Nacional de Construcción Sostenible, denominada Casa Ecuador, que reconocerá proyectos habitacionales que incorporen criterios de sostenibilidad ambiental.

Adecuaciones de diseño sustentable de un nuevo concesionario, en la avenida Galo Plaza Lasso, en Quito. Foto de septiembre de 2026
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Cortesía Arch-Bio / PRIMICIAS
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Cada año, las sequías son más extremas en Ecuador y el mundo. Una de las consecuencias de esto es una reducción en la oferta de electricidad en países con fuerte dependencia de la generación hidroeléctrica. ¿Cómo se relaciona esto con la construcción sostenible?
La disminución en el consumo de electricidad es una de las ventajas que ofrecen las construcciones con enfoque ecoeficiente y sostenible, que están creciendo en el país y que en medio de un contexto de déficit eléctrico adquieren mayor importancia.
Ser eficiente en el uso de recursos, como el agua y la energía eléctrica, así como en los materiales de construcción, es el objetivo principal de la ecoeficiencia en la construcción, la cual arranca desde el diseño del proyecto.
Sin embargo, la sostenibilidad es un concepto más amplio, que además de eficiencia busca minimizar el impacto ambiental en el entorno circundante. Por ejemplo, que un conjunto urbanístico tenga acceso suficiente a servicios como el transporte, explica Verónica Reed, fundadora de la empresa Viva Arquitectura, una consultora ambiental.
Con la ecoeficiencia y la sostenibilidad se persigue reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero, a la atmósfera.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la construcción es responsable del 37% de las emisiones mundiales de CO2 al año. La organización internacional Architecture 2030 eleva esta cifra al 42%.
Reed añade que una edificación puede llegar a ser "carbono neutro" mediante la reducción del consumo de energía, el uso de energías renovables o la compensación de la huella de carbono, con el financiamiento de proyectos externos que reduzcan o eviten las emisiones de CO2.
La sostenibilidad arranca en el diseño
La firma ecuatoriana-británica Arch-Bio se especializa en diseño sustentable y bioclimático, desarrollando soluciones eficientes tanto para proyectos propios como para terceros, a través de consultorías.
Santiago Morales, gerente de Arch-Bio, explica que la bioclimática es un diseño arquitectónico enfocado en el bienestar de la persona, con el que se busca que el clima exterior, sea caliente o frío, no resulte un problema para el edificio o vivienda.
Para ello, se desarrollan estrategias que se adapten al proyecto para mejorar sus condiciones térmicas, y con ello, evitar el uso de aire acondicionado o calefacción, señala Morales.
Adicionalmente, para que el diseño sea sustentable debe incluir sistemas eficientes en el consumo de energía eléctrica y agua.
Arch-Bio ha trabajado con más de 145 proyectos, de los cuales cerca de 40 son propios. Y cuenta con más de 70 clientes, tanto en Ecuador como en el exterior.
En el país, ha ofrecido consultorías para proyectos en ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca. Y ha desarrollado proyectos arquitectónicos en Ambato.
Compensación del costo a futuro
Henry Yandún, presidente del clúster Constructores Positivos, señala que, si bien las edificaciones sostenibles tienen costos más elevados que el promedio, a largo plazo resultan más económicas por la reducción en el consumo de electricidad.
"Lo más importante es que el consumidor comience a exigir y valorar que los proyectos sean sustentables, aunque la obra cueste un poco más", añade Yandún, quien destaca que entre los jóvenes sí hay una mayor conciencia sobre su importancia.
La empresa Kubiec, que preside Yandún, es fabricante de productos para la construcción sustentable, como estructuras metálicas, tuberías de acero, paredes y techos termoacústicos, paneles prefabricados de hormigón alivianado y cubiertas fotovoltaicas. Sus productos los venden a ferreterías y de manera directa a proyectos de construcción.
Para Yandún, 2026 ha sido un buen año para la venta de materiales debido a la recuperación de la construcción.
Entre enero y agosto, las ventas del sector de la construcción sumaron USD 4.183 millones, un incremento del 17,1% frente al mismo período de 2025, cuando alcanzaron USD 3.573 millones, según datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), recopilados por la Cámara de Comercio de Quito.
Quito, líder en sostenibilidad
La sostenibilidad en la construcción se mide a través de certificaciones ambientales con aval internacional.
LEED es una de las certificaciones más reconocidas y difundidas a escala global. Esta acreditación, desarrollada por el U.S. Green Building Council (USGBC), evalúa aspectos como eficiencia energética y de uso del agua, materiales y recursos, calidad ambiental interior, ubicación y transporte.
Su versión más reciente, lanzada este año, se enfoca en tres grandes áreas: descarbonización, calidad de vida, y conservación ecológica y restauración.
En Ecuador, hay 43 proyectos acreditados con la certificación LEED, según el portal del USGBC. De estos, solo 21 se encuentran en Quito. La segunda ciudad con más proyectos certificados es Guayaquil, con 10. También los hay en Cuenca, Ambato, Samborondón, Machala y otros cantones del país.
Entre las edificaciones acreditadas hay centros comerciales, supermercados, aeropuertos, bancos, plantas de producción de alimentos. Una de las empresas que asesora a los proyectos en la obtención de esta certificación es Viva Arquitectura.
La certificación EDGE, desarrollada por la Corporación Financiera Internacional, del Banco Mundial, está orientada a economías en desarrollo y evalúa eficiencia energética, conservación de agua y reducción de la huella de carbono.
En Ecuador, hay 178 proyectos acreditados con la certificación EDGE: 113 en su versión estándar y 65 en la avanzada, que exige un mayor ahorro energético, según el portal de EDGE.
La consultoría de Arch-Bio incluye la obtención de certificaciones internacionales como EDGE y LEED. Los proyectos pueden certificarse en etapa de diseño y al finalizar la construcción.
Nueva certificación local
Con el fin de fomentar prácticas sostenibles en proyectos urbanísticos, el Ministerio de Infraestructura y Tecnología (MIT) expidió el Sistema para la Certificación Nacional de Construcción Sostenible (CNCS), publicado el 26 de agosto de 2026 en el Registro Oficial.
Luego, el 18 de septiembre, el Ministerio calificó al Consejo Ecuatoriano de Edificación Sustentable (CEES) como la entidad certificadora de Casa Ecuador, denominación de la nueva certificación.
Se trata de un mecanismo de aplicación voluntaria que reconoce proyectos habitacionales públicos y privados que incorporan criterios de sostenibilidad ambiental, eficiencia energética, uso responsable de recursos, resiliencia climática y bienestar de sus habitantes.
Según el MIT, el sistema está dirigido a proyectos de vivienda unifamiliar y multifamiliar, desarrollos habitacionales, edificaciones de uso mixto con predominio residencial y edificaciones existentes que sean objeto de reciclaje con fines habitacionales.
La evaluación considera ocho categorías de sostenibilidad: cambio climático y resiliencia; biodiversidad y entorno; salud y bienestar; agua; energía; materiales; residuos, y valor social.
Los proyectos pueden alcanzar seis niveles de reconocimiento, a través del cumplimiento de requisitos técnicos obligatorios y criterios adicionales de desempeño: Especial para Vivienda de Interés Social del primer segmento, Reconocimiento, Bronce, Plata, Oro y Platino.
El sistema incorpora un tratamiento diferenciado para proyectos de Vivienda de Interés Social del primer segmento, con subsidio estatal total para acceder a los procesos de evaluación y certificación, sin costo para el beneficiario final ni para el promotor del proyecto, aclara el MIT a PRIMICIAS.
La certificación Casa Ecuador tiene una vigencia de cuatro años, durante los cuales los proyectos deben mantener las condiciones que sustentaron su reconocimiento.
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