Pascuales se convierte en la zona más violenta de Guayaquil por la disputa de una docena de bandas y nuevas pandillas
El extremo norte de Guayaquil desbanca al noroeste como la zona más violenta de Guayaquil en 2026. La irrupción de nuevas facciones locales, la expansión de redes delictivas desde otros sectores y la disputa por un mercado de extorsiones y microtráfico redefinen el escenario de violencia urbana.

Familiares lloran la muerte de un hombre asesinado al estilo sicariato en la cabecera parroquial de Pascuales, norte de Guayaquil, el distrito más violento de la ciudad en 2026 .
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Autor:
Alexander García
Actualizada:
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El mapa delictivo de la Zona 8, que abarca a los cantones Guayaquil, Durán y Samborondón, sufre una reconfiguración en 2026. El distrito Pascuales, ubicado en el extremo norte de Guayaquil, se ha consolidado como el nuevo epicentro de la violencia armada en la urbe, desbancando al noroeste -al distrito Nueva Prosperina, históricamente el más letal- como la zona más mortífera de la ciudad.
Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026, Pascuales registró 247 homicidios intencionales, el 14,0% de todas las muertes violentas del área metropolitana. Este desplazamiento de la letalidad hacia el norte se produce en medio de un complejo fenómeno de fragmentación criminal.
Reportes de inteligencia policial, análisis de organismos internacionales y operativos de campo confirman que al menos 12 organizaciones, entre megabandas tradicionales, facciones disidentes y nuevas pandillas locales, se disputan el control de las plazas de microtráfico, el cobro de "vacunas" y las rutas de movilidad en el sector.
La reconfiguración de la violencia en el norte
Entre 2023 y 2025, en la mayor crisis de violencia en la historia de la ciudad, el distrito Nueva Prosperina -noroeste- concentró el mayor volumen de homicidios de la Zona 8. Sin embargo, en los primeros ocho meses de 2026, los homicidios en Nueva Prosperina cayeron un 54,4%, situándose en 216 casos -los crímenes se redujeron más de la mitad respecto a los 474 asesinatos del mismo periodo de 2025-.
Una reducción similar ocurrió en el vecino cantón Durán, que pasó de 390 a 227 asesinatos (-41,8%). Ambas caídas explican el 90% del descenso general registrado en la Zona 8, que bajó de 2.229 a 1.759 homicidios (-21,1%) en el acumulado de enero a agosto de 2026.
La violencia se redistribuye en el área metropolitana tras alianzas circunstanciales, expansión criminal y la mayor presión policial y militar en los distritos históricamente más problemáticos.

En el cantón Guayaquil propiamente dicho, Pascuales trepó al primer lugar en muertes violentas con sus 247 casos. Además, la Zona 8 cerró el mes de agosto de 2026 con 224 homicidios, convirtiéndose en el agosto más violento de la historia reciente.
La gravedad de la situación en Pascuales motivó incluso advertencias internacionales. El Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos aconsejó extremar precauciones e incluyó expresamente al distrito -junto a Nueva Prosperina y los sectores al sur de la Avenida Portete de Tarqui- entre las zonas a las que recomienda no viajar debido al elevado riesgo de delincuencia y secuestros.
Una docena de estructuras en disputa territorial
La escalada sangrienta en el distrito Pascuales -que abarca la cabecera de la histórica parroquia urbana homónima y populosos sectores como Bastión Popular y la cooperativa San Francisco, frente al complejo penitenciario- responde a una proliferación sin precedentes de grupos criminales.
En el distrito -que también lo integran sectores de ciudadelas como Las Orquídeas, Los Vergeles y urbanizaciones de Mucho Lote 1 y 2- operaron tradicionalmente tres o cuatro bandas consolidadas, pero el ecosistema criminal se multiplicó.
En áreas de alta densidad criminal como el centro en la cabecera parroquial, el sector colindante con Bastión Popular (zona conocida como la "Cueva del Lobo") y la cooperativa San Francisco (incluido el complejo carcelario de la ciudad), se registran concentraciones de entre 21 y hasta 42 homicidios por kilómetro cuadrado, según un análisis de PRIMICIAS de los datos públicos del Ministerio del Interior.
Los viejos grupos, los que migran y las nuevas pandillas
De acuerdo con los reportes policiales y de inteligencia, además de las menciones a grupos criminales en medios de prensa recogidas por el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflicto Armado (Acled), en el territorio convergen tres dinámicas simultáneas de actores criminales:
El modus operandi de estas agrupaciones combina la violencia represiva con la extorsión sistemática.

Bandas tradicionales consolidadas:
- Los Lobos: Dominan sectores vulnerables como la cooperativa San Francisco, colindante con la vía a Daule y el complejo penitenciario, operando a través de brazos armados como Los Pitufos.
- Los Tiguerones: Mantienen presencia histórica y controlan redes de extorsión a gran escala. La extorsión a través de panfletos amenazantes, disparos y explosivos se ha vuelto cotidiana en zonas del distrito Pascuales.
- Tiguerones Fénix: Fracción desprendida de Los Tiguerones que se expandió desde el noroeste hacia Pascuales. La red de Fénix, encabezada por alias "Oscarito", exigía entre USD 2.000 y USD 3.000 a familias y dueños de locales comerciales para no atentar contra sus vidas.
- Los Águilas: Brazo armado de Los Choneros que tiene presencia tradicional y disputa el control de la extorsión de barrios como Las Orquídeas, Bastión Popular, Los Vergeles o Mucho Lote 1.
Expansión de estructuras procedentes de otros distritos y cantones:
- Los Lagartos: Grupo con arraigo en el sur de Guayaquil que extendió sus tentáculos a Pascuales a través de organizaciones aliadas.
- Los Freddy Kruegers: Organización originaria del distrito Portete (suroeste) que ha incursionado en el norte. El 2 de agosto, falsos policías de Los Lagartos asesinaron a un miembro de Los Freddy Kruegers en Los Vergeles por una disputa de microtráfico.
- Los Chone Killers: Estructura basada originalmente en el cantón Durán que instaló puntos de expendio de drogas en áreas de Pascuales como Paquisha; y zonas de repliegue o retaguardia como la ciudadela Los Geranios, usadas por mandos medios para pasar inadvertidos.
Irrupción de nuevas pandillas y facciones locales:
- Los Ánclas (o Lagartos-Ánclas): Identificados recientemente por la Policía como una facción o alianza de alto perfil dedicada al sicariato, microtráfico y extorsión.
- La M-27: Señalada en reportes policiales de los últimos meses como una facción aliada de Los Ánclas en las disputas en el norte.
- Los Galitos y Los Juanitos: Facciones territoriales emergentes vinculadas a una cadena de vendetas por el control de plazas de microtráfico y cobro de cuotas extorsivas. El apresamiento o asesinato de líderes y la fragmentación de grupos más grandes genera que cada mando intermedio en la cadena delictiva pretenda formar su propia banda.
- Un operador conocido como alias 'Galito' que moviliza cobradores ha llegado a exigir montos de hasta USD 20.000 y cuotas semanales de USD 500 a comercios de Pascuales, Durán, Samborondón y Daule, según la Policía.
El suroeste en alerta: Esteros y Portete desplazan al Sur
La reestructuración de la violencia urbana en Guayaquil no solo afectó al norte. En el suroeste de la ciudad, los distritos Esteros y Portete desplazaron al distrito Sur como focos principales de letalidad.
El distrito Esteros alcanzó un récord histórico entre enero y agosto de 2026 con 225 homicidios intencionales, lo que representa un incremento del 19,0% en comparación con 2025. Por su parte, el distrito Portete acumuló 188 homicidios en los primeros ocho meses del año.
En contraste, el distrito Sur -tradicionalmente el segundo más violento de Guayaquil y por momentos incluso el primero- experimentó una baja del 15,8%, cerrando con 165 casos. En este distrito los informes de la Policía y Ministerio del Interior apuntan a una alianza entre Los Lagartos y Mafia 18, lo que ha provocado una caída de los homicidios, tras pugnas violentas por el control del sur de la ciudad.
En Portete, la violencia se intensificó con una sangrienta cadena de ataques en el Suburbio que dejó al menos 12 muertos en solo cinco días, a finales de agosto. La Policía atribuyó las masacres a una guerra sangrienta por el control del microtráfico entre Los Fatales -brazo de Los Choneros- y Los Freddy Krueger -vinculados históricamente a alias 'Cuyuyui' (ex lugarteniente de Leandro Norero)-.
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