La caída de homicidios en Guayaquil y Durán frena la cifra nacional, aunque 81 ciudades registran más muertes
La reducción nacional de homicidios (-6,4%) entre enero y agosto de 2026 se sostiene por el descenso de crímenes en cantones como Guayaquil y Durán, históricamente violentos. No obstante, la violencia se dispersa y aumenta en 81 cantones de Ecuador.

Levantamiento de indicios de escena de crimen de Darwin Stalin Bajaña, expresidente de la Unión de Cooperativas de Taxis de Los Ríos.
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Ecuador registra una reducción en sus cifras de muertes violentas entre enero y agosto de 2026. Durante los primeros ocho meses del año, el país acumuló un total de 5.676 homicidios intencionales.
En estos mismos meses de 2025 se registraron 6.067 muertes violentas a escala nacional. La comparación frente a 2026 refleja una disminución del 6,4%, lo que significa que se cometieron 391 asesinatos menos. Sin embargo, este año ya se consolida como el segundo más violento de la historia.
Esta aparente mejora en el indicador de violencia criminal oculta un fenómeno que ocurre en paralelo. La reducción de asesinatos no ha ocurrido de forma uniforme en el mapa, sino que ha generado focos donde la criminalidad ha crecido durante este año.
Pese a la caída general, la violencia letal aumentó en 81 cantones respecto a 2025, considerado históricamente el año más violento en el país. Este comportamiento demuestra que el crimen no desaparece, sino que se reubica en nuevos territorios.
Baja de homicidios en Guayaquil y Durán
Entre enero y agosto de 2026, en Ecuador hubo 391 homicidios intencionales menos a escala nacional respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, según los datos oficiales, esto no responde a una pacificación del país, sino al peso estadístico que tienen Guayaquil y Durán, ciudades de la provincia Guayas que en los últimos años han sido el epicentro de la violencia.
Guayaquil y Durán registraron caídas en sus cifras de muertes violentas durante los primeros ocho meses del año.
Guayaquil pasó de 1.808 homicidios en los primeros ocho meses de 2025 a 1.482 en 2026, lo que representa 326 víctimas menos y una reducción del 18%. Por su parte, Durán tuvo un descenso más pronunciado, al bajar de 390 a 227 casos, es decir, 163 muertes menos y un descenso del 41,8%).
Al sumar la reducción de ambas ciudades, se obtiene un total de 489 homicidios menos. Al comparar esta cifra con la reducción total nacional, que fue de 391 casos, se evidencia que en el resto del territorio las muertes violentas no bajaron, sino que aumentaron.
Si se sacan esas dos ciudades del cálculo, en los otros 221 cantones del país hubo 98 asesinatos más respecto a 2025.
El incremento se centra en 81 cantones del país. La criminalidad se ha dispersado y, en cambio, se ha concentrado sobre todo en la provincia de El Oro. Su capital, Machala, encabeza la lista nacional de aumentos absolutos tras pasar de 207 a 367 homicidios, lo que equivale a un incremento de 160 muertes violentas en ocho meses.
El impacto en la zona fronteriza orense abarca a seis ciudades que se ubican entre los 10 cantones más afectados de todo el país.
Pasaje registró 43 casos adicionales al pasar de 48 a 91 muertes; Arenillas sumó 37 homicidios al subir de 20 a 57; Santa Rosa aumentó 35 casos al escalar de 52 a 87; Huaquillas sumó 32 muertes al pasar de 61 a 93; y El Guabo registró un alza de 28 casos tras pasar de 50 a 78 homicidios intencionales.
La migración de la violencia también golpeó a otras provincias costeras y amazónicas. En Manabí, el cantón Montecristi escaló de 63 a 107 homicidios (+44 casos) y San Vicente subió de nueve a 32 muertes (+23 casos).
En la Amazonía, Lago Agrio, en la provincia de Sucumbíos, sufrió un incremento de 43 homicidios al pasar de 33 a 76 muertes. Finalmente, en Los Ríos, los cantones Vinces (+27) y Ventanas (+24) registraron notables deterioros en sus índices de seguridad.
10 provincias registran un aumento
La reducción nacional de homicidios registrada entre enero y agosto de 2026 no tuvo el mismo impacto en todo el mapa de Ecuador. De hecho, en 10 de las 24 provincias del país las muertes violentas aumentaron en comparación con el mismo periodo de 2025.
El Oro encabeza este crecimiento al registrar 788 homicidios intencionales frente a los 445 reportados el año previo. Este aumento de 343 muertes convirtió a la provincia fronteriza en el nuevo epicentro de la violencia.
En el resto de la Costa y la Amazonía la tensión criminal también escaló. Santa Elena contabilizó 169 muertes violentas frente a 142 en 2025, mientras que Sucumbíos subió de 84 a 100 casos.
El reporte oficial confirma también incrementos en seis provincias más. Napo escaló de 11 a 20 casos; Esmeraldas subió de 221 a 228; Pastaza pasó a 12 muertes; Manabí registró 839 homicidios; y Morona Santiago cerró con 15 homicidios.
Por su parte, la provincia de Azuay pasó de 18 a 33 homicidios intencionales y Carchi, que subió a 10 casos de los nueve previos, son los únicos ejemplos de incremento en la Sierra.
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