Esmeraldas, Manabí y Guayas sufren estragos por las lluvias en medio de pronósticos de un fenómeno de El Niño muy fuerte
En Quinindé, cantón de Esmeraldas, no solo hay inundaciones, también hundimientos del terreno; mientras que en Chone se registran deslizamientos de tierra tras las fuertes lluvias.

Dos padres de familia evacúan a su bebé en una población de Muisne, Esmeraldas, el 23 de septiembre de 2026.
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GAD de Muisne
Autor:
Redacción Primicias
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Mientras Ecuador y el mundo se preparan para recibir al fenómeno de El Niño, al menos tres provincias de la Costa ya sufren estragos por las primeras lluvias intensas, reportadas en septiembre de 2026.
Con corte a las 07:00 del 25 de septiembre, la Secretaría de Riesgos reporta de 'eventos adversos' en Esmeraldas, Manabí y Guayas, y la mayoría de estos incidentes se relacionan con fuertes inundaciones, hundimientos del terreno y deslizamientos de tierra.
Solo en Esmeraldas, se registran inundaciones severas en Quinindé, Eloy Alfaro y Muisne. En este último cantón, personal de la Alcaldía acudió a las poblaciones inundadas para entregar asistencia.
Decenas de familias han evacuado de varios sectores rurales de Muisne, debido a la crecida de ríos, y estas tareas de evacuación incluyen hasta los mascotas.

Mientras que Portoviejo soporta inundaciones por segundo día consecutivo, según el más reciente reporte de Riesgos. En tanto que en Chone, hubo deslaves de tierra y las principales avenidas resultaron anegadas.

En Guayas, los cantones afectados por las lluvias son Alfredo Baquerizo Moreno y Pedro Carbo; este último registra fuertes vendavales.
El Inamhi ya había adelantado que se espera un Niño "muy fuerte" y que la temporada de lluvias se podría presentar para noviembre y diciembre de 2026, incluso se registrarían precipitaciones recurrentes tan pronto como octubre.
"Entonces la intensidad de El Niño es muy fuerte. Nadie la va a cambiar. Ahora lo que vamos viendo es la intensidad de sus impactos", dijo el director del Inamhi, Pablo Cornejo, en entrevista con PRIMICIAS.
El Niño es un fenómeno natural declarado en junio y cuyo pico se espera para finales de año. Según pronósticos de la agencia científica NOAA se encamina a convertirse en el más intenso jamás registrado, amplificando los efectos del cambio climático de origen humano.
Al calentar las aguas superficiales en los mares del planeta, El Niño modifica los patrones meteorológicos y los vientos sobre el Pacífico, con repercusiones en cadena sobre las precipitaciones y las temperaturas a escala mundial.
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