Balao sufre primeros impactos de El Niño: La falta de dragado del río agrava exposición del cantón de Guayas
El desbordamiento del río Balao anegó tres sectores del cantón de Guayas y dejó a más de 320 familias damnificadas. Los pobladores exigen obras definitivas frente al colapso recurrente de un muro de contención de tierra y el estancamiento de la draga provincial.

Daniel Víctor, uno de los damnificados del barrio Las Madres, al norte de la cabecera cantonal de Balao (Guayas), observa la inundación desde la puerta de su casa, la mañana del lunes 28 de septiembre del 2026.
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Las primeras lluvias de intensidad asociadas al fenómeno de El Niño dejaron bajo el agua a sectores del cantón Balao, en el extremo sur de la provincia del Guayas. Precipitaciones acumuladas de 207 milímetros (litros por metro cuadrado) en 48 horas provocaron el desbordamiento del río Balao y de un afluente secundario, dejando a más de 320 familias damnificadas.
Aunque la magnitud de este evento fue menor en comparación con la catástrofe de marzo de 2026 -cuando una avalancha de agua y lodo superó el nivel de los muros de contención y afectó a más de 1.500 familias-, la emergencia volvió a encender las alarmas ante la falta de obras de mitigación
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Familias damnificadas y clases virtuales en colegio anegado
El incremento del caudal, la madrugada del 27 de septiembre de 2026, golpeó con fuerza a recintos y barrios periféricos de la cabecera cantonal. De acuerdo con reportes de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SNGR), entre los sectores impactados se encuentran la ciudadela Las Madres (con 64 familias damnificadas), el recinto San Carlos (60 familias) y la zona de Cien Familias (208 viviendas inundadas).
En el barrio Las Madres, el agua ingresó hasta 40 centímetros al interior de las viviendas. Asimismo, en el colegio técnico del cantón, ubicado también al norte de la cabecera parroquial, la crecida superó la base de las bancas escolares y más de un metro de altura en el ingreso al plantel, obligando a suspender la jornada presencial para trasladar temporalmente a los estudiantes a la modalidad virtual.
Los padres de familia y los estudiantes llegaron la mañana de este lunes 28 de septiembre de 2026 a retirar cuadernos y libros de las aulas, la mayoría húmedos porque los niveles de inundación alcanzaron algunos de los cursos.

Según Riesgos, no se había activado un albergue temporal pues la mayoría de los afectados decidió trasladarse a casas de familias acogientes por sus propios medios o permanecer en los inmuebles inundados para custodiar sus enseres.
Pero la Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, informó en horas de la tarde que la entidad evaluará activar un albergue temporal porque algunos de los damnificados dijeron no contar con recursos para alquilar una vivienda mientras bajan las aguas. En marzo pasado, durante una inundación más severa, el nivel del agua tardó en bajar una semana y dejó una pátina de lodo de 15 centímetros en las viviendas de madera o construcción mixta, contó Daniel Víctor, uno de los damnificados.
El colapso del muro de tierra y el clamor por el dragado
El colapso de un muro de tierra contiguo a la finca San José y al río Balao desencadenó el ingreso acelerado del agua al barrio de Las Madres y al colegio técnico de Balao.
Edison Zapata, otro damnificado del sector, denunció que las autoridades reconforman cada tanto este muro con material de relleno, el cual termina cediendo ante las crecientes.
“Es un muro únicamente de tierra que colapsó. Se necesita un muro fuerte de concreto o armado con piedra. Lo vuelven a levantar de tierra y la creciente se lo vuelve a llevar, es lo mismo que nada”, dijo.
Los pobladores exigen a la Alcaldía de Balao y a la Prefectura del Guayas la edificación de muros definitivos de hormigón armado o estructuras de gaviones.
A la fragilidad de las defensas se suma la sedimentación del río. Los habitantes calculan una acumulación de “hasta dos metros de sedimentos y arena” cerca a la cabecera cantonal, lo que termina frenando el flujo del agua. "El río está totalmente sedimentado y no ha sido dragado", señaló Zapata.

Draga de Guayas fuera de operación
La Prefectura del Guayas, la entidad competente en cuanto al dragado de los ríos en la provincia, emitió un comunicado en el que destacó que a diferencia de marzo pasado esta vez se evitó que todo el centro de Balao termine cubierto de lodo gracias a los trabajos de limpieza de cauces con maquinaria pesada.
Los 207 milímetros de lluvia caídos en Balao el fin de semana equivalen a un volumen similar al observado durante la época habitual de lluvias, según la Prefectura, precipitaciones ahora asociadas a El Niño en un mes tradicionalmente seco en la Costa como septiembre.
El Plan de Acción de la Prefectura frente a la etapa invernal y a El Niño incluyeron la priorización de 12 obras de mitigación y reconformación de muros, así como la limpieza de tres cuerpos hídricos. También se contempló el dragado de dos cauces de ríos, pero la entidad carece de draga por lo que el retiro de sedimentos no ha podido ejecutarse.
La única draga propia de la Prefectura del Guayas (una Damen CSD500) quedó inoperativa y atascada de sedimentos en la desembocadura del río Balao tras las inundaciones de inicios de año. Aunque la Prefectura incluyó en sus planes la adquisición o alquiler de nuevos equipos, los trabajos de dragado continuo en el cauce siguen paralizados.
Por su parte, la secretaria Nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, enfatizó durante una inspección en territorio la urgencia de que los gobiernos locales y provinciales ejecuten sus planes preventivos. "Como gobierno estamos acompañando con asistencia humanitaria y kits de víveres, pero seremos enfáticos en que se ejecuten las obras necesarias", afirmó la funcionaria. En el reforzamiento de muros de contención se deben articular acciones entre la Prefectura y la alcaldía de Balao, dijo.
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