En Tenguel atribuyen inundaciones a falta de dragado ante El Niño: "Temí que mis hijos cayeran de la cama al agua"
El desbordamiento del río Tenguel provocó inundaciones en siete sectores de la parroquia rural más alejada de Guayaquil, al extremo sur de la provincia del Guayas. El sector de Virgen del Cisne reportó a 300 familias afectadas. En el barrio temen que las inundaciones se tornen repetitivas por El Niño.

La fuerte lluvia que cayó desde la noche del 18 de octubre dejó más de 300 familias afectadas y calles anegadas en el sector de Virgen del Cisne, en Tenguel, parroquia rural de Guayaquil, el lunes 19 de octubre del 2026.
- Foto
API
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Una madrugada de zozobra vivieron los moradores de Tenguel, la parroquia rural más alejada de Guayaquil, al extremo sur de la provincia del Guayas. El desbordamiento simultáneo del río Tenguel y de canales de aguas lluvias provocaron inundaciones en al menos siete sectores de la localidad.
Las intensas precipitaciones nocturnas alcanzaron los 159,5 milímetros (mm) o litros de lluvia por metro cuadrado en Tenguel, una de las lluvias más intensas en 24 horas en todo el territorio de la urbe, solo superada por los 181,2 mm de la estación del Cerro Santa Ana, en el propio centro de Guayaquil.
La parroquia rural de Tenguel se ubica a unos 150 kilómetros por vía terrestre al sur de Guayaquil. Solo en el barrio de Virgen del Cisne, considerado el punto más bajo del poblado, las autoridades reportaron unas 300 familias afectadas por el ingreso intempestivo de agua con lodo a las viviendas.
“Temí que mis hijos se cayeran de la cama al agua”
El agua comenzó a subir con rapidez desde la 01:00 y alcanzó cerca de un metro de altura dentro de las viviendas este lunes 19 de octubre, anegando muebles, refrigeradoras y llegando al nivel de los colchones.
Para Mariela González, madre de cuatro niños pequeños de entre 2 y 8 años que habita en el barrio Virgen del Cisne, la crecida se transformó en una pesadilla.
“Estoy trasnochada, el mayor temor era que mis hijos que estaban dormidos se fueran a caer al agua, porque es peligroso... Alzamos las camas en bloques de cemento, pero incluso así el agua llegó hasta las camas”, relató la habitante mientras mostraba la marca de cerca de un metro de alto en las paredes y cómo los colchones quedaron enchumbados de agua y pesados por el lodo.
Su principal angustia era que los menores de edad cayeran de la cama hacia la corriente que inundaba su vivienda y que pudieran ahogarse, en especial una niña de solo dos años. “Mi preocupación era que mis hijos se fueran a caer de la cama al agua” añadió.
En la casa de Mariela ya habían perdido los colchones por las inundaciones de febrero de 2026, pues en la parroquia rural de Guayaquil -que cuenta con unos 13.000 habitantes- estiman que el poblado sufre desbordamientos casi que en cada Carnaval. Está vez, el desbordamiento de cauces se adelantó más de cuatro meses debido a lluvias anticipadas relacionadas con el fenómeno de El Niño 2026-2027.
A la nueva pérdida material de colchones -cuyo valor ronda los USD 150 a USD 200 cada uno- se suma la contaminación del agua. La riada se mezcla con el rebose de pozos sépticos, aguas servidas y desbordes de corrales adyacentes, desatando brotes de dermatitis, comezón en la piel. Además, en el sector proliferan mosquitos.
Esta situación repite la emergencia que esta misma población sufrió en febrero de 2025. González solicita donaciones de colchonetas pues dice que el bono de contingencia que comprometieron en el sector delegados de organismos gubernamentales (medio salario básico) probablemente lo destinarán a gastos de salud de los infantes. La mujer ya sentía picazón en los pies al mediodía de este lunes cuando las aguas comenzaban a bajar y vecinos sacaban a escobazos el agua y el lodo de las casas.
Moradores reclaman falta de dragado de ríos Gala y Tenguel
Entre la población existe consenso sobre el origen de las inundaciones: la falta de mantenimiento y dragado en los cauces fluviales. Según explicaron residentes del sector, la ruptura de muros de contención en una hacienda agrícola permite que las aguas del río Gala se desborden y se unan con las del río Tenguel, según explicó Juan Pita, adulto mayor que terminó también con la casa inundada.
Al juntarse ambos torrentes, la capacidad de un canal de aguas lluvias y del río colapsa, inundando la cabecera parroquial y las plantaciones bananeras colindantes.
“El río Gala tiene décadas sin dragarse, desde los tiempos de la compañía bananera porque Tenguel inició como una empresa agroindustrial. Por la falta de dragado se ha agravado la inundación”, sostuvo Pita, habitante de 78 años que presenció cómo el agua cubrió las calles en cuestión de minutos.
A esta problemática se suman fallas de infraestructura en otros barrios. En la vecina ciudadela 10 de Agosto, los vecinos reportaron que los muros de gaviones de piedra del río Tenguel filtran el agua turbia directamente hacia las calles y hogares debido a la estrechez del cauce. Los moradores piden vaciado de hormigón sobre los gaviones y el aumento del nivel de las barreras de protección.

Mientras tanto, en el centro de Tenguel -en la calle 24 de Mayo-, los pobladores debieron sacar el agua en baldes y con motobombas debido a que el sistema de drenaje pluvial provoca el retorno del agua del río por las tuberías.
"Tenguel se inunda siempre cada Carnaval, por el mes de febrero, solo una vez que dragaron el río nos salvamos de la inundación”
Mario Cañar, damnificado de la calle 24 de Mayo.
En la calle 24 de Mayo, en la zona céntrica de Tenguel, Mario Cañar sacaba agua de su casa en baldes. El nivel del agua también alcanzó en el interior de la vivienda un metro de altura dañando colchones y una refrigeradora que no alcanzó a alzar ante la rápida crecida de las aguas. Él pidió dragar el río.
El dragado de los ríos es competencia de la Prefectura del Guayas, cuya única draga se encuentra fuera de operación, pues quedó atrapada en la desembocadura del vecino cantón Balao, que también volvió a registrar inundaciones este lunes, por tercera vez en menos de un mes (desde el 28 de septiembre).

Respuesta oficial, evaluación de daños y falta de agua potable
La emergencia dejó a toda la población de Tenguel sin suministro de agua potable. Las inundaciones y la falta de servicios básicos paralizaron la preparación de alimentos en los hogares. “Hay ancianos que están con el agua arriba y sin comer ni un pan hasta el mediodía. No hay cómo cocinar porque todo está lleno de agua”, denunció Antonio Ríos, vecino afectado de Virgen del Cisne.
Representantes de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano se desplegaron en el territorio para aplicar la Evaluación Inicial de Necesidades.
Jairo Jaramillo, coordinador zonal de Gestión de Riesgos, confirmó que sectores como Virgen del Cisne corresponden a los puntos más bajos del poblado, lo que dificulta la evacuación natural del agua. Y señaló que preliminarmente son 300 familias las que sufrieron mayores afectaciones.
Por su parte, Juan Carlos Manjarrés, vocero del Ministerio de Desarrollo Urbano, dijo que prevén la distribución de kits de alimentos y ropa hasta este martes 20 de octubre de 2026. También se evaluará la asignación de bonos de contingencia -equivalentes a medio salario básico- para los hogares identificados como damnificados, en los que se documente la pérdida de enseres básicos.
Los damnificados insisten en que la asistencia social debe acompañarse de obras de mitigación, como el dragado integral de los ríos y el reforzamiento de muros de contención. Solicitan donaciones de colchonetas y mosquiteros, mientras temen incidencia de enfermedades para los próximos días.
González dice que a eso de suma la angustia de que “las inundaciones se tornen repetitivas” por El Niño y el riesgo de que las “lluvias habituales del próximo invierno se crucen" con las del fenómeno climático que se prevé entre en su fase de madurez entre noviembre y diciembre próximo.
Compartir: