¿Adiós palmeras en Guayaquil? Así avanza su reemplazo por árboles nativos para enfrentar los efectos del cambio climático
Desde el segundo trimestre de 2025, Parques EP ha retirado 817 palmeras de avenidas, parques y ciudadelas de Guayaquil para dar paso a especies nativas de copas más amplias. La empresa municipal detalló a PRIMICIAS dónde se concentran las intervenciones y qué se conoce sobre los próximos reemplazos.

Trabajadores municipales retiran una palmera con ayuda de maquinaria pesada en una avenida de Guayaquil, como parte del proceso de sustitución progresiva por árboles nativos.
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Municipio de Guayaquil
Autor:
Gonzalo Herrera Vargas
Actualizada:
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Las palmeras que durante décadas han formado parte del paisaje de Guayaquil comienzan a ceder espacio a árboles de copas más amplias, en una transformación con la que el municipio local busca aumentar la sombra y adaptar sus espacios públicos a las condiciones ambientales de una ciudad cada vez más expuesta al calor.
El proceso comenzó durante el segundo trimestre de 2025 y, desde entonces, Parques EP, empresa pública municipal encargada de administrar los parques y áreas verdes de Guayaquil, contabiliza 817 palmeras retiradas, según confirmó a PRIMICIAS.
Para dimensionar el alcance de estas intervenciones, el último inventario proporcionado por Parques EP registraba 32.415 palmeras en espacios públicos de Guayaquil en 2020, aunque la empresa no proporcionó una cifra actualizada.
¿En qué sectores de Guayaquil se han retirado más palmeras?
El desglose entregado por Parques EP contiene 63 registros de retiros, concentrados principalmente en el norte de Guayaquil, donde figuran intervenciones en sectores como la Alborada, Sauces, Samanes, Garzota y Guayacanes.
Aunque en menor medida, el listado también incluye espacios del centro, como la Plaza Colón y el cerro del Carmen, así como del sur y suroeste de la ciudad, entre ellos las avenidas Portete y Ernesto Albán.
Los retiros tampoco obedecen exclusivamente al cambio de vegetación. Según el Municipio, algunas palmeras presentan edades avanzadas que dificultan su supervivencia tras un trasplante, mientras que otras han sido extraídas por deterioro. Los ejemplares son trasladados al relleno sanitario Las Iguanas para el manejo de residuos vegetales.
El cambio contrasta con las políticas de ornamentación urbana de la gestión de Jaime Nebot, cuando el Municipio reemplazó árboles frondosos por palmeras, consideradas más convenientes por ocupar menos espacio y facilitar la visibilidad en las vías.
Los árboles nativos que reemplazan a las palmeras
Aunque las sustituciones de palmeras por árboles nativos ya se documentaban en 2020, la apuesta cobró nuevo impulso en mayo de 2024, cuando el alcalde Aquiles Alvarez, actualmente recluido en la cárcel del Encuentro, presentó una estrategia de arborización orientada a recuperar vegetación nativa.
La iniciativa también es presentada por el Municipio como una medida de adaptación al cambio climático, con la que se busca reducir el efecto de isla de calor, favorecer la biodiversidad urbana y aprovechar la capacidad de los árboles para capturar dióxido de carbono (CO₂).
La actual administración municipal asegura, además, que no ha sembrado palmeras. “No sembramos palmeras jamás”, afirmó el 26 de septiembre de 2026 la alcaldesa subrogante Tatiana Coronel, en una publicación en redes sociales.
Sin embargo, cambiar una especie por otra no equivale necesariamente a recuperar un ecosistema, advierte Andrea Fiallos, presidenta de Fundación La Iguana, organización ambiental con cerca de 15 años de trayectoria. La especialista distingue entre la arborización, centrada en la siembra individual de árboles, y la restauración ecológica, que busca recuperar las funciones de un ecosistema completo.
“La restauración o la recreación ecológica se enfoca en volver a crear un ecosistema completo”, explica Fiallos. Ese es el enfoque que promueve su organización mediante los Bosques Urbanos Nativos (BUN), una alternativa complementaria para recuperar espacios verdes que incorpora árboles, arbustos, hierbas y suelos vivos, como ocurre en el proyecto desarrollado en Sauces 6.
Por ahora, la empresa contempla otros 55 ejemplares dentro de sus contratos de mantenimiento para su retiro y reemplazo progresivo, aunque no precisó un calendario de ejecución.
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