El indiscreto encanto de la política
Tres apuntes políticos de las seccionales
Catedrático universitario, comunicador y analista político. Máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca.
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Las elecciones seccionales serán el 29 de noviembre, pero algunas particularidades del proceso han pasado inadvertidas. Tres, en particular, merecen atención.
1. La Asamblea se va de receso cuando empieza la campaña
El Consejo de Administración Legislativa (CAL) decidió que la vacancia legislativa se extienda del 12 al 26 de noviembre. Son exactamente los mismos quince días establecidos por el CNE para la campaña electoral.
Durante ese período se suspenden las sesiones ordinarias del Pleno y de las comisiones, y se congelan plazos para proyectos de ley y procesos de fiscalización.
La decisión es perfectamente legal. La Constitución reconoce dos recesos legislativos de quince días cada año. Sin embargo, ¿es responsable que la Asamblea escoja precisamente estos días para suspender su actividad ordinaria?
Cuando la campaña alcance su mayor intensidad, la principal institución de representación política del país suspenderá sus labores. La política no estará de vacaciones. La fiscalización, sí.
2. El debate depende de dónde uno vote
El CNE organizará 45 debates obligatorios: 21 para prefecturas y 24 para alcaldías. La normativa establece que se realizan únicamente en jurisdicciones con más de 100.000 electores.
Ecuador elige alcaldes en 222 cantones. Eso significa que apenas en 24 habrá un debate obligatorio. El 10,8% del total. En otras palabras, casi nueve de cada diez cantones no lo tendrán.
En los demás cantones y provincias podrán organizarse encuentros promovidos por universidades, medios de comunicación u organizaciones sociales, pero el Estado no garantiza la participación de todos los aspirantes en esos espacios.
La posibilidad de ver a los candidatos confrontar públicamente sus propuestas no debería depender del tamaño del cantón.
3. La campaña empezó antes de la campaña
Formalmente, comienza el 12 de noviembre. Sin embargo, al 21 de octubre, 22 días antes, el Tribunal Contencioso Electoral ya registraba 19 causas por presunta campaña anticipada.
No debería sorprender. Redes sociales, recorridos, entrevistas, inauguraciones, eventos y construcción permanente de imagen hacen cada vez más difícil establecer dónde termina la actividad política y dónde comienza una campaña.
El calendario electoral necesita una fecha. La política no.
Los tres apuntes son distintos, pero comparten una particularidad: las reglas intentan ordenar la competencia electoral y la realidad termina desbordándolas.
Las normas fijan los límites. La política, como siempre, se encarga de ponerlos a prueba.