Leyenda Urbana
Venezuela, el remezón de María Corina
Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC
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La Premio Nobel de la Paz María Corina Machado protagonizó el domingo un regreso triunfal a Venezuela y produjo un remezón social con un pueblo que se volcó a las calles para recibirla, con la ilusión de que un verdadero viraje político se produzca finalmente, porque si bien sacaron al usurpador Nicolás Maduro del poder el 3 de enero pasado, la dictadura chavista sigue instalada en Miraflores con la vicepresidenta Delcy Rodríguez como interina.
Los cientos de miles de venezolanos que se movilizaron apenas María Corina puso en su cuenta de X: “Estoy aquí. Con ustedes”, y que la acompañaron desde Barquisimeto a Caracas —que tiene una distancia de unos 370 kilómetros—, saliendo a vitorearla en todos los pueblos por donde pasaba, confirmaron que ella es su líder, desde cuando en 2012 desafió al tirano, al decirle a Hugo Chávez en su cara que “expropiar es robar”, cuando la mayoría no se atrevía a contradecirlo por el temor reverencial que había impuesto el dictador.
La reaparición de la líder venezolana tras siete intentos fallidos de regreso, y luego de 10 meses de estar en exilio, es un desafío frontal al chavismo enquistado en el poder, y a quienes lo tutelan, habiendo sido excluida de las negociaciones para la transición democrática en marcha.
Pero nada es fruto del azar.
Como una carambola del destino, su regreso se ha producido en el momento exacto para que todos los involucrados en la transición tengan alguna ventaja que reivindicar, por lo que ya nadie duda que María Corina Machado ha vuelto a su país con la aquiescencia de Washington.
A pocos días de unas elecciones que se presentan complicadas para el Partido Republicano, y cuando en las comunidades latinas de la Florida y Texas se miraba con inquietud que no le permitieran volver, no podían dejar de apoyarla.
El secretario de Estado, Marco Rubio, quiso que todos los supieran y escribió en X que las condiciones que han permitido su regreso “son el resultado directo de las conversaciones de reconciliación apoyadas por Estados Unidos (…)”.
Y el congresista Mario Díaz-Balart, republicano de La Florida, señaló que el retorno de la líder marca un momento histórico para el pueblo venezolano.
Algo de lo que casi nadie se ha hecho eco y que me parece esencial mencionar es un artículo que María Corina escribió en el New York Post, periódico que Donald Trump confiesa es su favorito, el 4 de octubre, titulado “Por qué debo regresar a Venezuela y el pueblo debe votar”, que habría tocado las fibras más sensibles de la Casa Blanca.
Con un manejo estratégico de filigrana, María Corina abordó todos los temas sensibles: aludió a la seguridad hemisférica, la migración, el petróleo y a los enemigos del mundo libre, y dijo que Estados Unidos ha sido el socio natural de Venezuela durante un siglo, que las empresas estadounidenses les enseñaron a producir petróleo y “nos trajeron nuestro deporte nacional: el béisbol”.
Del 3 de enero de 2026 escribió que abrió una oportunidad para sacar de Venezuela la influencia de Cuba, Rusia, Irán y China, combatir las estructuras criminales, construir una alianza energética con Estados Unidos y conseguir que millones de venezolanos regresen a casa.
La líder venezolana aseguró que, tras 27 años de destrucción socialista, quieren recuperar a Estados Unidos como principal socio comercial y que “Venezuela sea una fuente de energía fiable para ese país”. Y habló de que podrían producir cinco millones de barriles diarios de petróleo con una inversión de USD 200.000 millones.
El artículo, que apareció cuando el Congreso de Estados Unidos estaba observando los acuerdos petroleros con Venezuela encargados a Alejandro Betancourt, figura controversial que genera suspicacias y, que, según diario ABC de España, tiene nexos con Rusia, pudo haber sido decisivo para su regreso.
De vuelta a casa, María Corina pide elecciones para 2027 y no para 2028 como quieren los enquistados en el poder, aunque sean solo unas marionetas. Lo promoverá recorriendo Venezuela, país al que con su presencia ha provocado un remezón.