En Hospital del IESS Los Ceibos, de Guayaquil, faltan reactivos para tuberculosis, aspirinas y un tomógrafo | Presidenta del Consejo Directivo pide mejorar la atención
El Hospital General Ceibos del IESS en Guayaquil no tiene aspirinas en la farmacia, su tomógrafo no funciona hace más de tres meses y se quedó sin reactivos para diagnosticar tuberculosis. IESS asegura que hay abastecimiento.

Pacientes del hospital General Ceibos del IESS en la sala de Imágenes, donde el tomógrafo no funciona desde hace más de tres meses. 30 de octubre del 2026.
- Foto
Primicias
Autor:
Redacción Primicias
Actualizada:
Compartir:
“El tomógrafo está dañado, pídale a su médico que le haga una derivación a un prestador externo”. Esta es la respuesta que le dieron a Diana Mera y que, a diario, reciben decenas de pacientes que requieren una tomografía o resonancia magnética en el Hospital General del IESS Ceibos en Guayaquil.
Desde hace más de tres meses está fuera de servicio este equipo médico de alta tecnología que permite diagnosticar una gran variedad de enfermedades, lesiones y anomalías en cualquier parte del cuerpo, pues genera imágenes detalladas en tres dimensiones de los órganos internos, huesos, tejidos blandos y vasos sanguíneos. Detecta, por ejemplo, el tamaño y ubicación exacta de tumores malignos.
Diana Mera, de 36 años, requiere una tomografía para conocer el estado de un aneurisma cerebral que le diagnosticaron en septiembre de 2025 y por el cual le hicieron, en una clínica externa del IESS en enero de 2026, una embolización, un procedimiento que reduce el flujo de la sangre en la arteria dilatada, para evitar que la presión sanguínea rompa la vena y le provoque una hemorragia grave.

Desde el 20 de agosto, cuando la atendió el neurólogo, el médico autorizó la derivación externa de la tomografía, pero desde entonces, sigue a la espera de que la Coordinación Provincial del IESS en Guayaquil apruebe la solicitud del hospital y le asigne un prestador externo que haga el examen.
“No he tenido el control que tengo que hacerme cada seis meses. No tengo idea de cuándo me harán la tomografía. En Ceibos me dicen ‘nosotros ya cumplimos, ahora depende de la Coordinación’. A todos los pacientes nos mandan donde el médico tratante, no saben cuándo se arregle el tomógrafo”.
Diana Mera, paciente.
En el área de Imágenes del hospital del IESS Ceibos, dos trabajadores hacen reparaciones en el tumbado mientras cinco pacientes esperan por unas ecografías y una enfermera despacha a un afiliado que se acercó a preguntar por una resonancia magnética: “No, sigue dañado. Dicen que a fines de noviembre ya puede ser que esté arreglado el tomógrafo y el resonador magnético”.
- El costo de una tomografía supera el presupuesto familiar, su precio varía de USD 80 a USD 300 según la zona del cuerpo que se requiere estudiar, por lo que muchos pacientes deciden esperar a que el IESS les asigne un prestador, aunque esto repercuta en el estado de su salud.

No hay aspirinas en Farmacia
En el hospital del IESS Ceibos no solo faltan el tomógrafo y el resonador magnético. Tampoco hay medicinas básicas como las aspirinas para pacientes con problemas cardíacos o neurológicos. En septiembre pasado, una afiliada acudió con su receta a la Farmacia y le dijeron que regresara en 15 días. Volvió en la fecha indicada y le repitieron que “aún no ha llegado”, y que su receta perdió vigencia.
“Las recetas se supone que duran un mes, pero me dijeron que no. Ni siquiera algo tan básico como una aspirina me pudieron dar, tengo que tomar esa pastilla por dos años. En mi caso, puedo comprarla, pero hay muchos pacientes que no tienen para pagar esa medicina todos los días”.
Paciente afiliada del IESS.
El hospital General del Norte Ceibos del IESS, ubicado en el norte de Guayaquil, atiende a más de 1.100.000 pacientes al año en las tres áreas de consulta externa, emergencias y hospitalización. Maneja un presupuesto de compras públicas que ha disminuido en los últimos años.
- En 2023 el hospital realizó adquisiciones por USD 35,4 millones, en 2024 el monto bajó a USD 28,4 millones, en 2025 se ubicó en USD 29,1 millones y en 2026, de enero a septiembre, iba por USD 17,1 millones, según los registros del Servicio de Contratación Pública, Sercop. PRIMICIAS solicitó una entrevista al IESS sobre este hospital, pero aún no ha sido atendida.
- Entre los hospitales del IESS, el General Ceibos está considerado como el tercero más grande del país, después del Carlos Andrade Marín, en Quito, y el Teodoro Maldonado Carbo, en Guayaquil. Entre los rubros de mayor gasto del hospital Ceibos constan el servicio de limpieza y de alimentación. PRIMICIAS solicitó una entrevista al IESS sobre este hospital, pero aún no ha sido atendida.
Mientras tanto, la mañana del viernes 30 de octubre, la presidenta del Consejo Directivo del IESS, Cynthia Gellibert, inspeccionó algunas áreas de este hospital, entre ellas Consulta Externa, Farmacia, Bodega, Diálisis, en las que destacó el “abastecimiento de medicinas”.
Tras su recorrido, el IESS señaló en un comunicado que Gellibert comprometió a las autoridades del hospital a “actuar con mayor prontitud frente a las necesidades administrativas para mejorar la atención de los pacientes”.

Sin reactivos para tuberculosis
A la falta de equipos de imágenes y medicamentos básicos como aspirinas se suma también el déficit de reactivos para exámenes de diagnóstico de tuberculosis, una enfermedad contagiosa que se produce por el bacilo de Koch, bacteria que se disemina cuando una persona infectada tose o escupe.
- A escala nacional, los casos de tuberculosis se han incrementado, pasando de 5.476 afectados en 2024 a 9.142 en 2025, un aumento del 67%. Especialistas en epidemiología señalaron que los casos ya no se limitan a las cárceles del país, sino que se han vuelto comunitarios, llegando a presentarse brotes como el registrado en un colegio donde se detectó un caso en el sur de Guayaquil.
En el hospital Ceibos a diario se presentan pacientes con sintomatología que coincide con tuberculosis, una enfermedad respiratoria prevenible y curable que se manifiesta con tos persistente por más de tres semanas, tos con flema que presenta a menudo hilos de sangre, dolor en el pecho al toser, respirar o hacer esfuerzos físicos, pérdida de peso, pérdida de apetito, entre otros.
En los últimos meses, los casos se han incrementado. Han pasado de 34 en promedio mensual a 50, según las estadísticas del hospital, donde se agotaron los reactivos para realizar las pruebas de diagnóstico, según señala un informe del mismo hospital del IESS.
“Desde la implementación de la prueba de Mycobacterium Tuberculosis Multidrogoresistente por PCR en el área de Biología Molecular se ha evidenciado un incremento sostenido en la demanda diagnóstica y producción institucional”,
Hospital General Ceibos del IESS
Durante el período de septiembre a diciembre de 2025 se registraron 135 pruebas, mientras que en el período 2026, de enero a julio, se han tomado 350 pruebas, “reflejando un incremento significativo en la necesidad de este tipo de pruebas especializadas”, menciona el hospital y revela que se encuentra en ‘cero’ su stock de reactivos en las bodegas de la unidad médica.
“En este contexto se vuelve imprescindible la adquisición de los reactivos requeridos, a fin de asegurar el diagnóstico oportuno, tratamiento y control epidemiológico de la tuberculosis, contribuyendo así a la disminución de la transmisión de la enfermedad”, señaló el hospital.

Manolo Briones, de 28 años, fue uno de los últimos pacientes a quienes el hospital del IESS Ceibos le realizó la prueba de diagnóstico de la tuberculosis. Manolo acudió el 24 de agosto de 2026 a una cita médica por una tos persistente ya más de un mes y cuando fue atendido los especialistas sospecharon de una infección por tuberculosis. Ahí le hicieron el examen y le detectaron la enfermedad.
Una vez diagnosticado, Manolo inició su tratamiento en un centro del Ministerio de Salud Pública (MSP) y actualmente ha sido sometido a dos pruebas de esputo que han resultado negativas a la bacteria luego de dos meses de un tratamiento que dura como mínimo seis meses.
A diferencia de la incierta adquisición de fármacos y de la reparación de equipos como el tomógrafo, los reactivos para detectar la tuberculosis serán adquiridos por el hospital en un proceso de contratación que prevé iniciarse en próximo 11 de noviembre y que comprende la compra de 900 pruebas para cubrir unos 60 diagnósticos mensuales de pacientes.
Compartir: