Fenómeno de El Niño: La erosión de la minería ilegal agrava la amenaza de desastres en Los Ríos
La Prefectura de Los Ríos reporta en los últimos años un incremento en el arrastre de sedimentos desde zonas mineras del subtrópico, lo que eleva la vulnerabilidad por inundaciones. Las vecinas Bolívar y Cotopaxi encabezan el ranking de cultivos expuestos a deslaves, según Riesgos.

Vehículos circulan por la carretera inundada Jujan-Babahoyo tras las fuertes lluvias y anegamientos en la provincia de Los Ríos, el 12 de marzo de 2025.
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Un aumento en el arrastre de sedimentos, proveniente de las estribaciones andinas de provincias vecinas como Cotopaxi y Bolívar -donde la minería ilegal y la deforestación avanzan de forma descontrolada-, está saturando los cauces fluviales de la provincia Los Ríos. La erosión y la obstrucción que provocan palizadas agrava la amenaza de inundaciones ante el fenómeno de El Niño.
Así lo sugiere el prefecto de Los Ríos, Johnny Terán, para quien con cada nueva etapa lluviosa se produce un mayor arrastre de sedimentos que bajan por los ríos desde la vertiente occidental de los Andes, lo que lleva árboles a las riberas y tapona puentes.
Desde el Gobierno Provincial de Los Ríos y en medio de una alerta roja por El Niño en Ecuador, el prefecto expresó su preocupación ante el incremento atípico de este tipo de sedimentación, que afecta principalmente a los ríos que atraviesan los cantones Babahoyo, Quevedo y Mocache.
Terán atribuye el problema a una mayor erosión y a la explotación minera en zonas del subtrópico y estribaciones andinas, lo que estaría agravando las inundaciones que sufre cada año la provincia, caracterizada por llanuras inundables y el paso de más de 300 ríos que atraviesan sus cantones.
"Cada vez hay mayor arrastre de sedimentos en los ríos de la provincia (...) Probablemente tiene que ver con la explotación minera que hay río arriba, que está ocasionando que haya cada día mayor cantidad de erosión, y eso es más costoso y genera más problemas para nosotros", le dijo Terán a PRIMICIAS.
"El riesgo lo tenemos siempre. Tenemos unas zonas bajas, que ya por su propia condición, sea un invierno fuerte o no, son inundables. Esto caracteriza a la provincia".
Johnny Terán, prefecto de Los Ríos.

La segunda provincia más expuesta ante El Niño
Durante el fenómeno de El Niño, el choque de masas de aire húmedo contra la vertiente occidental de la Cordillera suele desencadenar precipitaciones copiosas, que arrastran lodo, roca, árboles y grava hacia llanuras de la Costa. El Niño incide en cantones de hasta 1.500 metros sobre el nivel del mar.
De hecho, el Plan de Acción Nacional ante el Evento El Niño 2026-2027, de la Secretaría de Riesgos, sitúa a las provincias vecinas de Bolívar y Cotopaxi en cabeza del ranking nacional de superficie agrícola en susceptibilidad alta a deslizamientos de tierra, con casi 200.000 hectáreas de cultivos expuestos.
Para contener el impacto, el Gobierno Provincial de Los Ríos invierte anualmente USD 3,6 millones en obras de drenaje y trabajos de desazolve de ríos, además de contratar 25.000 horas de maquinaria pesada. También se dragaron puntos críticos de Babahoyo para rellenar sectores bajos vulnerables. El mayor problema al dragar ríos es hallar zonas cercanas para depositar los sedimentos, dijo el prefecto.
"La provincia de Los Ríos como su nombre indica tiene la mayor cantidad de afluentes. Estamos justo en el centro del Ecuador, nos extendemos de norte a sur al pie de la cordillera de Los Andes y recibidos todo el agua de la Sierra”.
Johnny Terán, prefecto de Los Ríos.
Los Ríos, segunda provincia más vulnerable a inundaciones (tras Guayas):
- Los Ríos contabilizan 175.603 personas expuestas a inundaciones, con un estimado de 24.584 posibles damnificados proyectados ante El Niño, según el Plan de Acción ante El Niño.
- El sector agrícola, con un total de 121.289 hectáreas de cultivos (lideradas por el arroz y banano) enfrentan un nivel de susceptibilidad alto ante inundaciones.
- Más de 18.400 casas se hallan en zonas de riesgo alta por inundación y más de 21.000 en zona de deslaves, a lo que se suman 222 kilómetros de la Red Vial Estatal expuestos a anegamientos.
El riesgo de interrupción de exportaciones agrícolas
Según la Prefectura, Los Ríos ha enfrentado escenarios de precipitaciones récord para los últimos 25 años durante los inviernos recientes. A esto se suma que en la vía Jujan-Babahoyo (estatal E25), en la llamada carretera anfibia de Ecuador, el nivel de inundación ha alcanzado niveles récord históricos que se sitúan entre los 80 y 85 centímetros, lo que impide por meses el paso de vehículos livianos.
María del Pilar Cornejo, oceanógrafa y experta en gestión de riesgos de desastres y resiliencia climática, dijo que la mayor vulnerabilidad la crea el ser humano, como en en las zonas inundables de Los Ríos.
"El fenómeno de El Niño no es el desastre per se; la vulnerabilidad que hemos creado sí".
María del Pilar Cornejo, experta en gestión de desastres.
Cornejo utilizó las inundaciones críticas en la vía Jujan-Babahoyo como ejemplo para evidenciar el riesgo operativo y logístico al que se exponen los productos perecibles, como el banano. Apuntó al escenario de carga sitiada por vías anegadas o interrumpidas en El Niño como uno de los retos para el Estado y el sector productivo, en las rutas de las exportaciones hacia los puertos marítimos.
Entre los ejes viales más vulnerables mencionó vías estratégicas que atraviesan Los Ríos y la propia vía a la Costa, que conecta a Guayaquil con el puerto de Posorja (Guayas), que corre riesgo de interrupción por inundación o deslizamientos en el sector La Camarona, en el kilómetro 53 de la carretera, advirtió.
Minería ilegal y crimen organizado, un detonante ambiental
Los informes recientes de la Policía Nacional y del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas revelan que el avance de la minería ilegal en el subtrópico no solo causa estragos ecológicos, sino que está impulsado por estructuras del crimen organizado.
Cantones como La Maná (en Cotopaxi) y Las Naves, Echeandía y Caluma (en Bolívar) se han transformado en bastiones estratégicos y áreas de repliegue o retaguardia para grupos armados como 'Los Lobos' y 'Los Choneros'.
En frentes mineros como Ximena 1, Campo Norsul o Moral Grande -La Maná-, las actividades extractivas operan sin licencias ni planes de manejo ambiental. Las Naves es otro de los cantones que han registrado disputas por el control del negocio de la minería ilegal.
Organizaciones criminales como Los Lobos imponen en ese sectores esquemas de extorsión exigiendo hasta USD 5.000 por socio, utilizando la intimidación armada, informantes internos y amenazas para evitar que los afectados acudan a las autoridades, según los informes de inteligencia. Además, los mineros informales evitan acudir a las autoridades por estar involucrados en delitos ambientales.
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