Arroceros de Guayas se arriesgan a una cosecha adicional ante alza del precio del arroz y pese a la amenaza de El Niño
Pese a proyecciones oficiales que prevén pérdidas de más de 295.000 toneladas de arroz para un escenario de lluvias intensas entre septiembre y diciembre, pequeños productores aprovechan que el precio del quintal superó los USD 40 para apostar por una nueva cosecha hasta fin de año.

El operario de un motocultor realiza fangueo o batido del suelo a fin de preparar la tierra antes de una nueva siembra de arroz a las afueras de Santa Lucía, en Guayas, el 30 de septiembre de 2026.
- Foto
PRIMICIAS
Autor:
Actualizada:
Compartir:
En las llanuras agrícolas de la cuenca baja del río Guayas, los pequeños arroceros se debaten entre la oportunidad económica y el fantasma de las inundaciones. Los productores están apostando por una cosecha adicional para aprovechar las lluvias anticipadas, derivadas del fenómeno de El Niño.
Ante un precio del quintal de arroz que se ha duplicado respecto al primer semestre del año -alcanzando entre USD 40 y USD 45 para el arroz corriente y hasta USD 47 para el de grano largo-, agricultores de cantones vulnerables como Samborondón, Daule, Salitre y Santa Lucía deciden apostar por una siembra adicional o el aprovechamiento de rebrotes (las llamadas soca y resoca) en los últimos meses del año.
Los agricultores están conscientes del riesgo y de las proyecciones que advierten de pérdidas millonarias si El Niño desencadena lluvias extremas e inundaciones hasta diciembre, pero “quedarse de brazos cruzados no es una opción”, pues significa renunciar a su único medio de subsistencia, aducen.
El precio del arroz se duplicó en pocos meses
- El quintal de arroz se comercializó en el primer semestre del año hasta en USD 22, incluso mantuvo precios bajos hasta la cosecha de agosto (USD 29 el quintal de 220 libras para los agricultores).
- Sin embargo, una combinación de factores disparó la cotización: la finalización de la cosecha principal en agosto pasado, la compra estatal de un stock de reserva de 32.000 toneladas métricas para mitigar la guerra arancelaria con Colombia y para afrontar la emergencia climática.
- A esto se suma la reactivación de las exportaciones al mercado colombiano -desde el 25 de julio de 2026, tras casi 150 días de restricciones comerciales fronterizas-. Según los agricultores, lo conveniente es que se mantengan "un precio justo para las partes" pues el encarecimiento excesivo puede devenir en la apertura de cupos de importación de arroz.
Nueva siembra en medio de lluvias potencialmente devastadoras
Hugo Lamilla, un agricultor el sector La Iberia, en Santa Lucía, señala además que las piladoras suelen guardar grano para venderlo a buen precio, mientras reducen pagos al campesino durante la cosecha.
A pesar del riesgo de inundación por las lluvias adelantadas de El Niño en este sector bajo, Lamilla decidió volver a preparar la tierra en su parcela de dos hectáreas (casi cuatro cuadras) para sembrar nuevamente, tras la cosecha de hace un mes.
La mañana de este miércoles 30 de septiembre, una cuadrilla de trabajadores sembraba en el terreno fangoso de La Iberia una variedad de arroz corriente de tres meses de desarrollo, dijo. Él apuesta por completar tres cosechas este año, en medio de las lluvias de El Niño, cuando lo habitual son solo dos cosechas anuales o cinco cada dos años.
"Toca tomar el riesgo, porque no nos podemos quedar tres meses sin trabajar (...) si nos quedamos fríos, ¿de qué comemos, si nosotros de esto vivimos?"
Hugo Lamilla, arrocero de Santa Lucía.

La estrategia del rebrote para limitar pérdidas
En el sector vecino de Barbasco, el agricultor ya está sufriendo la pérdida de dos cuadras de rebrote de un cultivo que acumula demasiada agua por las lluvias, pero en ese caso no invirtió en nueva semilla, por lo que terminaría perdiendo su trabajo y lo invertido en dos aplicaciones de abono, dijo Lamilla.
"La soca que es el retoño o el brote del tallo cosechado permite obtener un nuevo grano en tres o cuatro meses sin necesidad de gastar en preparar el suelo, fanguear o comprar semilla nueva; el gasto se concentra en el abono", explica Luis Fajardo, agricultor del sector El Prado en Daule y socio de una cooperativa de 76 miembros.
Fajardo prevé obtener con este método una nueva cosecha hasta diciembre -la segunda del año en su caso- en casi dos hectáreas de cultivo (dos cuadras y media). En el sector más bajo de la zona ya se perdieron casi una cuadra debido al exceso de agua que inundó la parcela, dijo.

Zonas altas vs. zonas bajas, dos realidades en Guayas
Javier Ronquillo, presidente de la Corporación Nacional de Organizaciones de Productores Arroceros (Corpnoarroz), dijo que brigadas del Ministerio de Agricultura están visitando zonas arroceras para socializar el seguro agrícola Agroprotege. El Gobierno asume entre el 60% y el 80% del valor de la prima para proteger la inversión de los pequeños y medianos productores en caso de pérdidas por El Niño.
"El pequeño agricultor, que tiene entre 3 y 5 hectáreas, vive del trabajo diario (...) arriesga todo porque sabe que la naturaleza es impredecible, y si busca trabajo en otro lado, no existe, no hay".
Javier Ronquillo, arrocero y presidente de Corpnoarroz.
Ronquillo sostuvo que el nivel de riesgo en el sector arrocero de Guayas se divide en dos grandes realidades:
Zona Baja (un 40 % del territorio arrocero en Guayas):
- Comprende cantones con zonas mayormente inundables como Samborondón, Daule y Salitre. Ronquillo señala que los campesinos asumen el riesgo de apostar por nuevas cosechas en medio del evento climático porque no tienen otras opciones de empleo y porque pronósticos meteorológicos anteriores (como los fenómenos de El Niño de 2015-2016 o 2023-2024) no derivaron en precipitaciones destructivas en sus tierras.
Zona Alta (60 % de la superficie arrocera en Guayas):
- Abarca sectores no necesariamente susceptibles a anegamientos masivos en Santa Lucía, Colimes y Palestina. En estas áreas, la falta de canales de riego obliga a depender del agua subterránea. Por ello, las lluvias asociadas a El Niño representan un incentivo hídrico que impulsa la siembra intensiva ("hasta al pie de la casa") a fin de aprovechar los altos precios del mercado. No obstante, estos sectores tampoco están del todo exentos de inundación.

Las pérdidas proyectadas por El Niño para el sector arrocero
- De acuerdo con los datos oficiales del Plan de Acción Nacional ante el Evento El Niño 2026-2027, la provincia del Guayas encabeza la exposición agrícola por inundaciones a escala nacional, con 268.761 hectáreas de cultivos en riesgo alto. Los cultivos más expuestos son el arroz, el banano, la caña de azúcar industrial y el cacao, según el documento de la Secretaría de Gestión de Riesgos.
- El Plan de Acción de El Niño 2023-2024 incluyó una evaluación del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que estimó pérdidas de 295.645 toneladas métricas de arroz, valoradas en unos USD 257,5 millones en un escenario de lluvias intensas entre septiembre y diciembre. Si el fenómeno se extiende podría causar pérdidas de un 65% más. El arroz se consideraba en ese análisis como el segundo rubro agrícola más vulnerable, solo superado por el banano.
Compartir:



