En sus Marcas Listos Fuego
¿Bukele conquistará Haití?
PhD en Derecho Penal; máster en Creación Literaria; máster en Argumentación Jurídica. Abogado litigante, escritor y catedrático universitario.
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Hace 15 años leí un libro que me trastornó políticamente: Red Heat de la autora Alex von Tunzelmann. Se trata, desde mi punto de vista mental del Felipe del pasado, de la mejor obra escrita sobre la Guerra Fría en el Caribe. Y desde ese día me obsesioné con Papa Doc y Haití.
Los años pasaron y escribí mi primera novela, Férreos ejércitos construirán el abismo y, para lograrlo, le dediqué casi 4 años de mi vida a estudiar, a fondo, a Nayib Bukele y el exterminio (sí, dije exterminio) de las pandillas en El Salvador.
Así, Haití y El Salvador se grabaron en mi mente y mis pupilas. Para que luego, en pleno 2026, el ejército de El Salvador invada (¿dije invada?) a Haití. O sea, me dieron un caramelo y empecé a salivar.
Por eso decidí escribir esta columna, para ponerme sobre los hombros el reto de resumir el conflicto en tres páginas de Word. ¿Listos? Ahí vamos.
¿Existe Haití? En el mapa, sí. Como Estado, nones. Su último presidente, Jovenel Moïse, fue asesinado en 2021. No hay elecciones desde 2016 y no queda una sola autoridad electa. ¿A eso le podemos llamar país? Ustedes me dirán.
¿Tiene Haití Democracia? Ninguna. ¿Gobierno institucionalizado? Uno simbólico y sin pantalones. ¿Estado? Imposible. ¿Por qué? Las pandillas controlan más del 85% de la capital y ya se extendieron a tres de los diez departamentos del país (donde hay ciudades y no selva).
Sí, hoy, quien ocupa el sillón presidencial son las dos facciones del crimen organizado de Haití. No hay quien presida el país más allá del reparto territorial de las pandillas. Una pesadilla. Algo así como que Los Choneros maten a Noboa, entren a Carondelet, hagan un pacto con Los Lobos y se repartan el país, los ministerios, las Fuerzas Armadas y la Policía.
Lo que ocurre en Haití es apocalíptico. Ya no queda país.
Sí, desde 2024 las grandes bandas de Puerto Príncipe se agruparon en Viv Ansanm “vivir juntos”, que une al G9 de Jimmy Chérizier, alias Barbecue, ex policía por cuya captura Washington ofrece hasta 5 millones de dólares, con su viejo enemigo, el G-Pèp de Gabriel Jean-Pierre, alias Ti Gabriel.
Bajo ese paraguas operan 5 Segond, de Johnson André, alias Izo; Kraze Baryè, de Vitel’Homme Innocent; y 400 Mawozo, de Wilson Joseph, alias Lanmò Sanjou.
¿Cómo están compuestos? Son milicias que gobiernan territorio, cobran impuestos (progresivos, toda una institución), controlan carreteras, tienen armas de guerra y tienen el poder sobre las Fuerzas Armadas y la Policía que se encuentran de rodillas ante el poder criminal.
No me canso de decirlo: son una nueva forma de civilización que, en todo caso, no podemos llamar “Estado”.
Entonces, ¿existe Haití? Sí, en los libros de Historia.
- Bukele buscará un tercer mandato en las elecciones presidenciales de El Salvador previstas para 2027
Ahora, veamos qué onda con Bukele.
El 18 de octubre, cuatro aerotécnicos de la Fuerza Armada de El Salvador que regresaban a su país fueron secuestrados en Haití.
La respuesta del presidente salvadoreño fue la esperada: “Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes”. Y en X.
Detrás del post llegaron las tropas: 1000 soldados de las Fuerzas Especiales (aunque algunos medios desmientan la cifra).
Bukele está rayado. Logró convertir el país más inseguro del mundo, en uno de los países más seguros del mundo. Y como gran triunfador, se cree invencible.
¿Pero es una invasión? Más o menos, pero no técnicamente. Los militares salvadoreños están en Haití desde inicios de 2025 dentro de una misión autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sí, la ONU está en misión permanente en Haití para suprimir sus pandillas. ¿El resultado? El de siempre. Llevan años dialogando pacíficamente con asesinos a través de sus casquitos azules. ¿El resultado? Las pandillas hacen y deshacen a su antojo.
Ahora vamos a la pregunta jurídica seria: ¿bajo qué mando y con qué reglas de enfrentamiento opera un contingente de mil soldados que llegó detrás de un tuit? ¿El Derecho Internacional Humanitario a través de los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales? No me hagan reír.
Ahora hagamos la cuenta que nadie en San Salvador quiere hacer. Viv Ansanm tiene 20 mil integrantes. Bukele, en el escenario más generoso, ha enviado unos 1000 soldados. Son 20 pandilleros por cada soldado salvadoreño. El propio Bukele se adelantó a las críticas y dijo que le auguran su Waterloo y que, cuando Dios le dé la victoria, todos dirán que era fácil. Puede ser. Pero Napoleón también tenía fe…y más soldados.
Y ya que hay quien sueña con que Bukele “conquiste Haití”, juguemos al absurdo. ¿Qué se llevaría? Haití tiene bauxita, cobre, carbonato de calcio, mármol, potencial hidroeléctrico y, sobre todo, oro. ¿Ese es el verdadero objetivo de Bukele? No me pregunten a mí, que amo el tema, pero no me atrevo a aventurarme a una respuesta objetiva.
Así están las cosas y tampoco me atrevo, aún, a contar más. Esto recién empieza y yo soy alérgico a las especulaciones.
Un Estado ungido por los resultados invade a un territorio desprovisto de Estado. ¿Quién ganará? ¿Quién es el bueno y quién es el malo?
El malo es el que ignora y opina. El bueno será el que escriba la Historia, como ayer, como hoy, como siempre.